¿Por qué sube el Riesgo País?

¿Por qué sube el Riesgo País?

El índice alcanzó el nivel más alto en la era Macri y se ubicó en 1.015 puntos.

El Riesgo País mide la brecha entre la tasa de los bonos emergentes de Argentina y de Estados Unidos y, en pocas palabras, es el indicador que determina el nivel de riesgo que existe para invertir en nuestro país. Mientras más alto, menos dinero llega. Asimismo, hay diversos factores que actualmente influyen en su crecimiento, el cual llegó a ser el más alto de los últimos cinco años. En febrero de 2014 fue de 1.018 puntos, pero diez años atrás, durante la crisis financiera internacional, trepó hasta casi 2.000 puntos y batió récord histórico en 2002, al llegar hasta 7.000 puntos. La incertidumbre electoral es uno de los elementos que inciden sobre este índice. La polarización entre el oficialismo, encabezado por Mauricio Macri, y la aparición de la fórmula Fernández-Fernández, sumado a la indefinición del resto del arco político, lleva a los inversores a salir de posiciones argentinas y buscar cobertura en otros activos más seguros. Las dudas sobre la capacidad de pago es otro factor que eleva el Riesgo País. Argentina es el principal acreedor del FMI, y si no fuera por este organismo nuestro país estaría cerca de caer en default de su deuda en dólares. Los u$s 57.000 millones que nos prestaron, vencen el año que viene, entonces los inversores miran con cautela qué puede llegar a pasar, porque los niveles actuales de Riesgo País nos resultan prohibitivos para devolver lo adeudado. La recesión económica es otra coyuntura para nada menor que agrava la situación. Según datos de Invecq Consultora Económica, la actividad económica argentina se contraerá cerca de un 4% entre 2018 y 2019, y el PBI per cápita lleva acumulada una variación negativa de 10% desde el 2011 al 2019. Por último, hay un elemento externo que también influye sobre el elevado Riesgo País nacional y se trata de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. La desaceleración del intercambio comercial, el mayor proteccionismo y la caída en el crecimiento global impactan sobre Argentina, que necesita exportar bienes y servicios a precios competitivos porque es la fuente primordial para conseguir divisas sin tener que recurrir al endeudamiento.