La tecnología no siempre es buena

La tecnología no siempre es buena

La Organización Mundial de la Salud hizo oficial su decisión de incluir a la adicción a los videojuegos dentro de las enfermedades de trastorno mental.

La industria de los videojuegos viene desarrollándose a pasos agigantados desde hace décadas y cada vez son más las personas que dedican gran parte de su tiempo a estos avances tecnológicos que simulan la realidad pero que no lo son. Individuos de todas las edades, condiciones socioeconómicas y lugares del mundo pasan horas y horas frente a la pantalla. Pero por suerte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de clasificar a la adicción a este tipo de juegos de video dentro de la sección de “trastornos mentales, del comportamiento o del desarrollo neurológico”. El organismo publicó su nueva Clasificación Internacional de Enfermedades y ubicó a esta adicción justo después de la ludopatía, con la cual comparte definición y vocabulario. La OMS informó que dicha patología conlleva \\\"incremento del deseo de jugar y del grado de prioridad que se le da a jugar en relación a otros intereses y actividades diarias\\\". Para que sea considerara una adicción, los síntomas deben manifestarse durante un período de 12 meses aunque este tiempo puede verse reducido si la persona muestra estos síntomas con mayor severidad. La oficialización entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2022, pero mientras tanto los más de 196 países que forman parte de la OMS deberán ir diseñando distintos tratamientos y medidas de apoyo para tratar estos desórdenes en la salud. Por supuesto, desde la industria de los videojuegos salieron a criticar esta decisión fundamentando que ha sido tomada de manera apresurada y sin pruebas “sólidas”. Según especialistas y psicólogos consultados por la empresa Polygon, la determinación se debe a la presión ejercida por países como China y Corea del Sur, donde el uso constante de videojuegos es un verdadero problema social. No obstante, una de las compañías más importantes a nivel mundial en el rubro, Nintendo, ha venido implementando políticas para luchar contra la adicción a los videojuegos, lo que demuestra que uno de los propios comerciantes de estos productos admite que lo que vende puede llegar a ser perjudicial para la salud de sus clientes.