Pichi Huinca, un pueblo que crece a fuerza de emprendimientos

Pichi Huinca, un pueblo que crece a fuerza de emprendimientos

Una sociedad de poco menos de 200 habitantes donde afloran nuevas ideas productivas a cada rato.

Si usted en alguna oportunidad está viajando por el norte de la provincia de La Pampa y transita la ruta provincial Nº 4, preste atención cuando se encuentre entre las localidades de Arata y La Maruja. Por allí se ubica Pichi Huinca, un pueblo poco conocido pero con mucho para ofrecer. En ese lugar, cuyo nombre en araucano significa “Cristiano Chico”, habitan 178 habitantes, lo que da un promedio de 60 familias aproximadamente, que se distinguen por su actitud emprendedora ya que actualmente existen alrededor de 8 emprendimientos en funcionamiento. “Siempre estamos haciendo algo nuevo”, expresa el intendente Carlos Ferrero en diálogo con Guía en La Pampa. “Si nosotros le sumamos a eso los créditos de Economía Social, una chica que puso una lavandería, otra que puso una fábrica de pastas, una que puso una casa de ropa y labura en base al pueblo. Y microemprendimientos que se han ido generando”, enumeró el jefe comunal, graficando así a su floreciente localidad que a contramano de la mayor parte del país, le hace frente a estos tiempos de crisis mediante la inversión y el apoyo a las ganas de trabajar que demuestran sus ciudadanos. “El problema más grande que tenemos con los emprendedores es que muchos no se animan a salir de Pichi Huinca”, indicó Ferrero. No obstante, está la excepción de una fábrica de premoldeados que ya ha colocado tapiales y pisos desde Trenel hasta 25 de Mayo. Asimismo, también hay una panadería, un matrimonio que dividió su emprendimiento en dos y él puso una metalúrgica y ella una fábrica de carteras, otro que compró una máquina para hacer alambres tejidos, una familia local, cuya una de sus integrantes es una ingeniera forestal de Macachín, que reactivó un aserradero donde hacen tablas, muebles y tienen dos artesanos de Arata trabajando con ellos, son ejemplos concretos de que cuando hay iniciativa privada y apoyo estatal las cosas se pueden hacer. Por supuesto que hace muchos años atrás, cuando el tren pasaba por esa zona del norte pampeano, la actividad, el movimiento y la densidad poblacional eran de mayor envergadura a la actualidad. Por ejemplo, Caleufú en la década del 30 llegó a tener 12.000 habitantes, pero los tiempos cambiaron y con ellos la economía. Gran sapiencia tenía el viejo tendero Stezovsky, quien una vez y hace tiempo reflexionó: “Que paradoja, el progreso hizo que la gente se fuera de los pueblos”. Las distancias culturales fueron acortadas por los avances tecnológicos, pero eso no impidió que Pichi Huinca siga teniendo relaciones comerciales con emprendimientos de General Pico y Quemú Quemú, otras ciudades más grandes y de mucha pujanza. Pichi Huinca está alejado de las costas del río Colorado, donde existen diversos emprendimientos productivos que utilizan el agua como insumo principal, aunque tal alejamiento no fue un obstáculo para que el intendente inicie un viñedo particular que ya va por su segundo año de producción. “Este año tuvimos a un grado de hacer vino, me lo dijo Ricardo Juan, y es el segundo año de producción. El problema fue que llovió mucho en enero y febrero, así que este año vamos a ampliar un poco. Por el momento son dos hileras de 200 metros de uva malbec”, detalló orgulloso. En las últimas elecciones, Ferrero ya sabía de antemano que sería reelecto porque no se presentó ninguna lista opositora. Tal circunstancia quizás demuestra que la gestión está siendo correcta y como prueba solo falta revisar los resultados de los comicios recientes, donde sobre un padrón de más o menos 160 personas, el FreJuPa cosechó 101 votos, Frente Cambiemos La Pampa 36, y mucho más atrás se ubicó Comunidad Organizada, el partido de Juan Carlos Tierno, con solo 8 sufragios conseguidos. La gente eligió seguir por este camino emprendedor que viene creciendo en épocas en las cuales muchas otras localidades se estancan, y eso no es poca cosa, porque el crecimiento conlleva trabajo, que otorga bienestar y dignidad a la gente.