El negacionismo de la UCR pampeana

El negacionismo de la UCR pampeana

“Lo de Córdoba no afecta a La Pampa”, dijo el presidente del radicalismo provincial.

La Unión Cívica Radical, que forma parte de la Alianza Cambiemos desde el 2015, no sabe qué argumentos usar para despegarse de la dura derrota que sufrieron ayer domingo en Córdoba a manos del Partido Justicialista. Con el 98,8% de las mesas escrutadas, los números son bastante claros: Juan Schiaretti 54%, Mario Negri 17,8% y Ramón Mestre 10,9%. Encima, el peronismo también ganó la intendencia de la ciudad capital después de 46 años. Cuando Negri salió a reconocer la derrota quiso alejarse del macrismo diciendo que él no era el candidato del Gobierno Nacional. Por supuesto que nadie creyó tal mentira, máxime teniendo en cuenta que Elisa Carrió lo ayudó (es una forma de decir) en su campaña e incluso la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, grabó un video donde llamaba a votar por el actual diputado nacional. En nuestra provincia los radicales también intentaron separarse del fracaso cordobés pero tampoco les sale bien. “Lo de Córdoba no afecta a La Pampa. Cada distrito es una elección distinta. Además, se dejó de votar partidos y cada vez más se vota a personas. Acá estamos discutiendo un nuevo modelo de provincia porque el que impulsó el PJ en 36 años está agotado”, expresó el presidente de la UCR pampeana, Julio Pechín, a Diario Textual. Puede ser verdad que cada lugar es una votación distinta, pero el único punto en común que se puede sacar de este año es que Cambiemos pierde en todos. También se puede compartir la idea de que la gente ahora vota más a personas que a partidos, y en eso el macrismo ha sabido aprovecharlo en su momento poniendo como candidatos a ex jugadores de fútbol, ex humoristas y demás personalidades públicas que no tenían formación ni experiencia en política. Aunque les duró poco la estrategia. Asimismo, Pechín insistió en restarle importancia a la derrota de su partido en Córdoba indicando que fue algo que estaba “previsto” y criticó duramente a sus correligionarios al sostener que fue “una lástima que hayan regalado la municipalidad de Córdoba, que es un histórico bastión del radicalismo”. La UCR necesitaba aunque sea terminar por delante del PRO en Córdoba para poder ir con un poco de coraje a la Convención Nacional del 27 de mayo, donde deben debatir si siguen integrando Cambiemos o se separan. Ahora volvieron a resurgir los indicios de que se conformarían con mantener los cargos legislativos que ya detentan y encabezar algunas listas con su gente, pero parece que ya nada se habla de presentarse en una interna contra Macri o de aliarse con Roberto Lavagna. Una pena que un partido político histórico de la Argentina termine de esta manera, sumiso y sin identidad propia.