La Municipalidad de Santa Rosa no se hace cargo de más de 1.000 vehículos secuestrados

La Municipalidad de Santa Rosa no se hace cargo de más de 1.000 vehículos secuestrados

Actualmente existen 101 autos y 892 motos alojadas en espacio de la Policía de La Pampa, pero deberían estar en algún corralón municipal.

La Municipalidad de Santa Rosa no está recibiendo los vehículos que son retenidos en los controles de tránsito que efectúan regularmente la Policía Provincial y agentes comunales. Los autos o motos son llevados a las distintas dependencias policiales, según corresponda a cada jurisdicción, y allí quedan durante meses sin que la autoridad competente los traslade. Las diferentes actas de infracción que se confeccionan se envían en forma de oficio al área de Accidentología que es el sector encargado de relacionarse con el municipio santarroseño, que posee dos corralones donde deben almacenarse los vehículos cuyos propietarios no regularizan la situación. El problema está en que actualmente hay 101 automóviles y 892 motocicletas acumulados en las diferentes comisarías de la ciudad capital, y entorpeciendo el tránsito diario y la vida de los vecinos de la zona. El Juzgado Municipal de Faltas hace las actuaciones que le competen, pero no se hace cargo de las unidades secuestradas. Es decir, cobra las multas pero las seccionales policiales tienen que responder por el alojamiento de los vehículos cuando no le corresponde hacerlo porque es obligación de la municipalidad capitalina. Altas fuentes de la Policía informaron a Guía en La Pampa que ellos ya han hecho el reclamo ante el Director de Tránsito y Seguridad de Santa Rosa, Víctor Riera, pero la respuesta fue que no poseen espacio suficiente para solucionar la situación. Lo debidamente correcto en este caso sería que el Juzgado Municipal de Faltas y la Dirección de Tránsito y Seguridad trabajen en forma mancomunada. Si se cobra a los infractores por el alojamiento de los autos y motos, también tiene que cumplir con su deber de alojarlos en sus espacios. Una buena gestión municipal se distingue por arreglar los problemas cotidianos que afectan a una comunidad y por mantener en condiciones la infraestructura y los servicios que están bajo su responsabilidad. El gobierno de Leandro Altolaguirre viene fallando en casi todos esos aspectos, y este amontonamiento vehicular que está provocando solamente es uno más de los tantos asuntos que no quiere (o no puede) resolver.