Nos gobierna el FMI

Nos gobierna el FMI

El Banco Central cambió su política de improviso en el día de hoy para intentar contener la trepada del dólar. Para ello tuvo que esperar a que el FMI le diera permiso.

El programa monetario y cambiario del Banco Central fue modificado, según informó la misma entidad hoy lunes por la mañana. Los mercados se desayunaron con que el máximo organismo bancario empezará a intervenir por debajo del techo de la banda cambiaria que es de $51,45 e incrementó el monto diario de dólares a vender si la divisa estadounidense llega a sobrepasar ese valor (de 150 millones lo pasó a 250 millones). Así, se confirmaron los rumores de los últimos días que aseguraban que las autoridades del Central habían pedido permiso al Fondo Monetario Internacional para cambiar su estrategia. El organismo internacional salió a respaldar esa decisión, en pos de lograr contener al dólar, a pesar de que siempre fue reacio a usar las reservas internacionales para intentar que la moneda extranjera no se dispare. En octubre, la entidad financiera más importante de Argentina había implementado el sistema de bandas cambiarias que hoy dejó sin efecto: no hay más piso ni techo y el Central podrá intervenir cuando le parezca. Debido a que las tasas de interés están en un 72%, la situación es propicia para seguir desarrollando la bicicleta financiera, ya que los inversores podrán aprovechar elevados rendimientos en pesos y luego dolarizarlos con un tipo de cambio quieto, que será mantenido sacrificando las reservas de la autoridad monetaria. Sin embargo, los especialistas indican que es difícil predecir si la nueva medida servirá para frenar al dólar en el corto plazo. La clave estará en la reacción que tendrán los mercados en las próximas horas, en relación a que han perdido la confianza en el Gobierno Nacional. Hace un mes, el Central había cambiado también una parte de su programa cambiario eliminando el mínimo de la banda cambiaria, y el techo de la zona de no intervención lo había dejado de ajustar mensualmente, decidiendo que quedara establecido en $51,45 hasta fin de 2019. El resultado buscado era calmar la devaluación y dar una imagen de dólar estable hacia el mercado, pero no lo lograron. La divisa estadounidense en vez de bajar, subió más de un 10% en pocos días y se acercó al límite máximo de la banda cambiaria. Por este tipo de cuestiones es que los inversores ya no creen en los programas del Banco Central porque reformuló sus promesas reiteradas veces en el último año. Los analistas señalan que el nuevo anuncio de la autoridad monetaria de Argentina es insostenible en el tiempo. En un país donde la inflación mensual fue del 4%, las tasas de interés están por encima de ese porcentaje y el dólar intenta mantenerse quieto, es una combinación letal para cualquier economía.