El descanso no merecido

El descanso no merecido

El riesgo país bate récords y la prensa internacional anuncia el default argentino, pero Macri se toma vacaciones en Semana Santa.

Mauricio Macri, desde que asumió su primer cargo ejecutivo en la Ciudad de Buenos Aires en 2007, tiene la costumbre de tomarse vacaciones cada vez que puede. En esta Semana Santa eligió el country Potrerillo de Larreta, en Alta Gracia (Córdoba). Allí fue con su esposa Juliana Awada y su hija Antonia, a disfrutar de este barrio cerrado de 170 hectáreas con una cancha de golf de 18 hoyos y una hostería. El descanso llega después de que sus asesores le recomendaron suspender una gira por Bélgica y Francia para mostrar austeridad. Entonces, ¿qué hizo el presidente? Grabó un video donde actuaba su preocupación por el país y se fue de vacaciones acá cerca. Desde diciembre de 2015, el mandatario acumula más de cuatro meses de descanso, aprovechándose así del vacío legal existente que no impone un régimen de licencias específico para quien ejerce la presidencia de la Nación. Mientras, el país no tiene una buena noticia ni de casualidad. El riesgo país se disparó a los 854 puntos (el más alto en la era de Cambiemos) y se derrumbaron hasta un 8% las inversiones argentinas en Wall Street, después de que el Gobierno Nacional anunciara su plan de medidas para controlar la inflación y reactivar el consumo interno. Se nota que los inversores no confían para nada en la capacidad del Poder Ejecutivo nacional. Por si faltara algo más, la prestigiosa revista Forbes publicó un artículo donde exclama: “¡Prepárate para otro default de Argentina!”. “El presidente Mauricio Macri se está deslizando más en las encuestas y la inflación es ridículamente alta, ahora más del 51 por ciento anualizada. Argentina se enfrenta a una ‘Macrisis’. Si las elecciones se celebraran hoy, pierde contra todos los candidatos”, afirma la nota. La publicación también informa, de manera alarmante, que si las elecciones en Argentina fueran hoy ganaría Cristina Fernández “porque los votantes odian al Fondo Monetario Internacional” y la población rechaza los ajustes hechos a pedido del organismo. Por su parte, el diario Financial Times también analizó la situación económica de nuestro país y aseguró que “el régimen cambiario argentino está roto”. “La Argentina está atrapada en un círculo vicioso. Bajo las actuales reglas minimalistas y mal diseñadas, el Banco Central enfrenta dos opciones igualmente indeseables: tolerar la inestabilidad de la tasa de cambio disruptiva, que en última instancia derrota los objetivos estabilizadores del programa, o recurrir a tasas de interés insosteniblemente altas para intentar una defensa condenada de la moneda, profundizando la recesión”, plantea el artículo firmado por los economistas Marcos Buscaglia, Miguel Kiguel, y Eduardo Levy Yeyati. En conclusión, nuestro país no inspira confianza a sus propios habitantes ni inversores y tampoco a los analistas internacionales. Aunque eso a Macri no parece moverle un pelo e igualmente se toma su no merecido descanso.