La corrupción en los alimentos

La corrupción en los alimentos

El Gobierno Nacional permite que las empresas manejen los precios a su antojo.

La continuación del programa “Precios Cuidados” por parte de Cambiemos trajo pocos beneficios para la ciudadanía, en parte por el accionar deshonesto de los empresarios de alimentos y en parte, también, por la complicidad del Poder Ejecutivo nacional que debe controlar. Supuestamente, el Gobierno Nacional y los supermercados acordaron un congelamiento de precios en 64 productos de la canasta básica durante seis meses. Pero un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), difundido horas después del anuncio, mostró las maniobras que usan las compañías para no perder ganancias y seguir atacando el bolsillo de la gente. Se gambetea el programa mediante el reemplazo permanente de productos, los cuales después vuelven con precios más caros, y la incorporación de segundas y terceras marcas que son poco consumidas y no sirven para operar como precios de referencia. “El reemplazo de productos tiene un efecto concreto: cuando salen del Programa aumentan sensiblemente de precio. Y cuando reingresan, lo hacen con los aumentos incorporados”, indica el informe del CEPA, al tiempo que precisa que solamente el 8,9% de los productos incluidos en la lista de bienes acordada en 2016 siguió formando parte hasta comienzo de 2019. Algunos de los ejemplos que da el estudio son los siguientes: los pañales Huggies Classic de Kimberly Clarck, que en octubre de 2018 reingresaron al Programa (aunque no en todos los talles). Si se toma como base de comparación el talle G, en octubre de 2015 el precio por 52 unidades era de $121 ($2,32 por unidad) y en septiembre de 2018 al reingresar el precio por 22 unidades es de $115,27 ($5,23 por unidad). En total el incremento es de 125%. Otro caso lo constituye el aceite Cada Día de AGD por 900 cc que costaba $9,10 en octubre de 2015 y reingresó en septiembre de 2018 con un precio de $48,40, con un incremento total de 431%. Cuando se implementó por primera vez el programa “Precios Cuidados” en enero de 2014 se hizo con el objetivo de limitar el margen de acción de las empresas formadoras de precios. Por esa razón el acuerdo abarcaba productos de primeras y segundas marcas, para que oficiaran de referencia e influenciaran sobre el resto de los precios. Es decir, si un bien representativo de una categoría sufría un determinado nivel de aumento en un período, era muy difícil que otros productos de la misma categoría subieran su precio por encima de ese nivel. Eso ya no funciona así porque el Gobierno Nacional permitió que las primeras marcas de productos de los distintos segmentos de consumo no formen parte del programa. Esto fue aprovechado por La Serenísima, por ejemplo, que junto a Sancor detentan el 80% del mercado de leche en sachet. Mastellone reemplazó la primera marca, La Serenísima, por su segunda que se llama La Armonía, pero en los últimos meses esa marca casi desapareció de las góndolas y volvió la primera opción. Ahora, en el nuevo acuerdo, la que aparece es la tercera marca de leche de la compañía, La Martona. Este tipo de maniobras se suman a otras estrategias utilizadas para incumplir el acuerdo, ante la pasividad manifiesta del Gobierno Nacional, como la ausencia de productos en las góndolas, la falta o poca visibilidad de la cartelería y la aparición de productos parecidos que no están incluidos en el programa y se venden a precios superiores.