El proyecto productivo que es emblema de Doblas

El proyecto productivo que es emblema de Doblas

La localidad pampeana es capital nacional de la apicultura, una actividad que genera trabajo y hace crecer al pueblo.

La apicultura es una importante alternativa de producción que tiene La Pampa y que debe ser aprovechada. La Cooperativa de Agua Potable y Otros Servicios Públicos de Doblas logró transcendencia nacional e internacional con esta actividad. Jorge Páez, gerente de la entidad, le contó a Guía en La Pampa sobre la actualidad y los comienzos de su proyecto. “Por diversos factores, climáticos, económicos, y demás, la actividad llegó a ser muy importante durante algunos años y después decayó un poco. Hoy se está retomando, aunque en verdad no disminuyó demasiado porque nosotros tenemos bastante arraigado el proyecto”, dijo el hombre. El proyecto al que se refiere surgió hace más de 20 años cuando empezaron a llegar los primeros productores de la provincia de Buenos Aires a Doblas, debido a que el territorio bonaerense estaba sufriendo grandes inundaciones. Así, la localidad pampeana se convirtió en la primera zona de extracción y en la capital nacional de la apicultura, gracias a ese deseo cooperativista de siempre estar buscando ideas que generen trabajo. “Alrededor de la apicultura tenemos más o menos 100 personas trabajando. Entonces, tenemos una industria sin chimenea porque mover esa cantidad de gente en un pueblo como Doblas, donde es muy acotado el tema de la generación de trabajo”, resaltó Páez. En la cooperativa que dirige hay 48 productores elaborando miel con cerca de 1.000 colmenas cada uno, la mayoría son locales o de Macachín, y hay alguno de Santa Rosa también. “Hemos hecho una cosecha cercana a los 400.000 kilos de miel. Son 800.000 dólares, que inyectados a la economía local es más que importante”. La apicultura es una labor muy sacrificada que conlleva sus costos particulares, y así otorga fuentes laborales a otros sectores. “Nosotros siempre hemos defendido el proyecto porque es un gran generador de trabajos y de recursos. Todos esos productores cuando agarran la cosecha la gastan en la localidad, no la van a timbear a la bolsa en Buenos Aires. Es muy notable en el pueblo cuando la cosecha de miel anda bien”, explicó el dirigente. Por otro lado, expuso una problemática que es muy cara a la economía pampeana y que mucha gente desconoce. Tiene que ver con la llegada de apicultores de otras provincias que vienen a La Pampa, principalmente a la zona del caldenal (Chacharramendi, La Reforma, Santa Isabel) y hacen pastorear a sus abejas pero usando la flora nuestra, que es muy rica porque no está contaminada con agroquímicos ni ningún tipo de producto que se le parezca. La miel pampeana es una de las de mejor calidad del país. Páez informó que desde la Cooperativa de Doblas están trabajando para empezar a lograr la certificación de esa miel del oeste pampeano, que es orgánica. “El 95% de la miel que se produce en Argentina se exporta, la mayoría va a Estados Unidos y Europa”, precisó. “La apicultura es una actividad que siempre la mantenemos, por más que a veces nos de mal en los balances, porque sabemos que la plata queda en los productores. El balance social nos da perfecto porque nos queda el asociado con plata en el bolsillo, ¿para qué queremos una cooperativa rica con socios pobres?”, preguntó el entrevistado, dejando ver uno de los pilares básicos del cooperativismo pampeano, y asegurando que “por eso defendemos a capa y espada el proyecto, porque sabemos la importancia que tiene para un pueblo como Doblas”. Se nota la pasión de Páez y sus compañeros de trabajo en la entidad solidaria por la apicultura, donde entraron con 21 años, la empezaron a desarrollar y hoy la siguen sosteniendo. Su esfuerzo ha sido reconocido por medios nacionales y cooperativas de otros países, que han viajado hasta Doblas para conocer de cerca la experiencia apicultora. Mientras, los cooperativistas doblenses continúan organizando eventos, exposiciones, rondas de negocios, manteniendo relaciones con apicultores de otras provincias, para que la actividad siga a flote. El gerente afirmó que se sienten respaldados por el Gobierno Provincial y eso ayuda para seguir pensando en ideas que consigan aprovechar los recursos que tienen a disposición, como el acuífero del Valle Argentino, que posee agua de una enorme calidad. Allí, la cooperativa tiene un proyecto en carpeta que consiste en establecer una envasadora de agua de mesa. Las ganas de esta cooperativa doblense siguen intactas como el primer día. Esperemos que a quienes les toque dirigir los destinos de La Pampa a partir del 10 de diciembre de 2019 puedan abordar este tipo de inquietudes e ideas que benefician sobremanera a las localidades pampeanas.