La cadena Saturno-Lucaioli cierra sus 30 locales y despide a 500 empleados

La cadena Saturno-Lucaioli cierra sus 30 locales y despide a 500 empleados

El grupo empresario estaba en concurso de acreedores desde el 2018 pero no logró revertir la situación.

La cadena de electrodomésticos que conformaban la empresa Lucaioli y Saturno Hogar anunció que cerró sus 30 sucursales en distintos puntos del país y deberá dejar sin trabajo a 500 personas. La sede central de la compañía está en Bahía Blanca, pero poseen comercios en Buenos Aires, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Fue fundada hace 58 años y en algún momento llegó a liderar las ventas en algunos de los lugares mencionados ya que ofrecía planes de pago y financiación más ventajosa para sus clientes que las demás firmas del rubro. Sin embargo, con las tasas de interés por arriba del 60% que sostiene el actual Gobierno Nacional, se les hace imposible seguir brindando ese tipo de opciones para la comprar de productos. “Esta decisión obedece a dificultades económicas y financieras de la compañía para afrontar el pago de las obligaciones, principalmente el salario de los trabajadores; en un contexto de caída de actividad del país en general y del rubro en particular”, explicó el grupo empresarial en un comunicado. Saturno Hogar abrió su concurso de acreedores en febrero del 2018 y al día de hoy posee una deuda bancaria de poco más de $11,44 millones. De ese total, un 35% (algo más de $4 millones) está considerado como “irrecuperable”, el 57% ($6,4 millones) está en situación de “alto riesgo de insolvencia” y lo restante ($300.000) presenta “problemas” para ser saldado. Por su parte, la razón social “Casa Humberto Lucaioli” atraviesa algo similar. Está en concurso de acreedores desde comienzos del 2018 y ostenta una deuda de más de $147 millones, de la cual un 67% está bajo situación “irrecuperable” y el resto con “alto riesgo de insolvencia”. La empresa inició un proceso de expansión muy fuerte hace unos años y eso conllevó altos niveles de endeudamiento que se vieron agravados por la caída estrepitosa de las ventas. Cuando se dio la apertura del concurso de acreedores la demanda tampoco se recuperó y el peso argentino tuvo una gran devaluación que profundizó la crisis económica.