El Banco Central cada vez más extranjero

El Banco Central cada vez más extranjero

El Gobierno Nacional pidió perdón al FMI para recibir otro desembolso de dinero y ahora quiere habilitar que una persona extranjera pueda formar parte del Directorio.

El Ministro de Hacienda de Nación, Nicolás Dujovne, envió un proyecto de ley al Congreso nacional la semana pasada que tiene como objetivo tratar de bajar la alta inflación del país. Sin embargo, el documento también incluye una propuesta de modificación de la Carta Magna del Banco Central de la República Argentina. La intención del Gobierno Nacional es permitir que personas que no sean de nacionalidad argentina puedan integrar el Directorio de la entidad. En concreto, lo que se quiere cambiar es el requisito que está vigente en la actualidad y que establece que para ser director del Central hay que ser “argentino nativo o por naturalización”. “Es un despropósito que el Banco Central sume técnicos del exterior en el Comité y no se entiende por qué no tendrán la obligatoriedad de contar con nacionalidad argentina cuando otros cargos como el de ministro si deben cumplir con esta premisa”, dijo la ex titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont. Cambiemos solicitó ayer miércoles un “waiver” al FMI, esto es un pedido de perdón. Las autoridades del Fondo se reunirán mañana viernes para analizar el caso argentino y decidir si envían otra parte del préstamo concedido a mediados del año pasado. El desembolso sería de 10.900 millones de dólares. El “waiver” es una formalidad a la que también han recurrido en el último tiempo países como Burkina Faso, Chad, Guinea, Gabón, Camerún, Níger, Benín, Mali, Mongolia y Malawi, por solo nombrar algunos. El Poder Ejecutivo nacional ya había permitido hace unos meses que el organismo internacional instale una oficina propia dentro del Banco Central. Desde allí, los técnicos extranjeros supervisan el cumplimiento del acuerdo al que se comprometió la gestión macrista. De esta manera, el gobierno argentino le abre cada vez más las puertas al poder internacional para que sean otras personas, no argentinas, las que decidan sobre nuestro futuro económico.