Los Derechos Humanos solo pueden ser violados por el Estado

Los Derechos Humanos solo pueden ser violados por el Estado

El show de Patricia Bullrich: deportó a la Selección Paquistaní de Futsal, detuvo a dos arquitectos chilenos por error y creó

Existe una confusión generalizada en la sociedad argentina sobre el tema de los Derechos Humanos. Mucha gente que no está de acuerdo con las actividades y pensamiento de las organizaciones sociales que luchan porque se respeten estos derechos, las acusan de proteger únicamente a los “delincuentes”. Esa idea, equivocada, apunta a que los Derechos Humanos también deberían regir para defender a los agentes de las Fuerzas de Seguridad y las personas que son víctimas de robos, homicidios, agresiones y demás por parte de otras personas. En la década del ´90, la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) lo explicó claramente luego de que el periodista Bernardo Neustadt difundiera (con actos en el Luna Park incluidos) la expresión “derechos humanos tuertos” para referirse a lo que él consideraba que era defender “los derechos humanos de los delincuentes” y no de los “ciudadanos honestos”. “Los derechos humanos, como categoría social distinta y superadora de los derechos individuales o subjetivos, y por tanto universales, sólo pueden ser violados por el Estado, ya que éste, además de la obligación genérica de no dañar a otro -que tenemos todos los individuos- tiene el deber funcional de garantizar la plena vigencia de esos derechos subjetivos de las personas. El estado tiene, por otra parte, el monopolio de la fuerza en el actual estado de la organización social, lo que convierte el homicidio perpetrado por sus agentes en una doble violación: a la vez que se afecta el derecho subjetivo del individuo, se lesionan los derechos humanos. (…) Es incorrecto hablar de “gatillo fácil” de los delincuentes o de “derechos humanos tuertos”. El único victimario de los derechos humanos es -y sólo puede ser- el Estado. Pretender ampliar la definición es desvirtuarla”, instruyeron desde la Correpi en el año 1999. La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, dio dos ejemplos de inoperancia e incapacidad, pero también de violación de derechos por parte del Estado, en los últimos dos días. Primero, fue el caso de una pareja de arquitectos chilenos que fueron detenidos el lunes en un hotel de Palermo y trasladados a Córdoba, donde se encuentran detenidos para ser indagados hoy miércoles. Los profesionales habían asistido a una actividad en contra del Congreso de la Lengua Española en la provincia mediterránea y los agentes del orden confundieron una caja que habían dejado en el hotel cordobés en el cual se alojaron, que es usada para intervenciones artísticas callejeras, con supuestos explosivos. La caja en realidad tenía dos bafles, un grabador y el cable que los conectaba. El hombre y la mujer de nacionalidad chilena están acusados de formar parte de una célula anarquista que planificaba un atentado terrorista contra el Congreso. El segundo hecho se dio el lunes pasado en el aeropuerto internacional de Ezeiza cuando le negaron el ingreso a los integrantes de la Selección Nacional de Futsal que venía a competir en el Mundial de la especialidad que se desarrolla en Misiones. La explicación oficial fue que la medida se tomó por asuntos de “Seguridad Nacional” pero nunca dieron las razones concretas. El show de Patricia Bullrich y sus súbditos, que despierta burlas e ironías en las redes sociales y nos avergüenza como país a nivel internacional, no es de ahora. Hace unos años reprimieron a mapuches en el sur argentino porque supuestamente usurpaban terrenos privados, pero luego la Justicia determinó que no eran usurpadores; cuando Gendarmería asesinó a Rafael Nahuel desde el Ministerio de Seguridad potenciaron la teoría de que había habido un enfrentamiento pero más tarde los peritajes confirmaron que no había sido así; con un montaje mediático allanaron la casa de dos hermanos musulmanes en Floresta a quienes acusaron de “terroristas”, los metieron presos pero luego se descubrió que la operación era un montaje y los damnificados son sobreseídos. El gobierno de Cambiemos en solo tres años se convirtió en el más represivo desde que volvió la democracia a nuestro país en 1983. Una persona es asesinada cada 21 horas por fuerzas de seguridad del Estado. Como corolario, Bullrich creó la Unidad de Garantía de Derechos Humanos de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales. La misma tiene la función de reparar \\\"los daños causados por agravios a los derechos humanos\\\" de los propios efectivos, causados por \\\"otros miembros de las Fuerzas o bien por ciudadanos\\\". \\\"Desconozco el argumento que utilizan para defender los derechos humanos de las fuerzas de seguridad, déjenlos crear un gremio y ellos se van a saber defender. Quizá capten votos con estas medidas que toma la ministra, pero no nos tienen que tomar por tontos, la buena policía sabe qué tiene que hacer en cada momento\\\", expresó la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.