La inflación y los jubilados, dos asuntos sin remedio

La inflación y los jubilados, dos asuntos sin remedio

Si hay alguien que sufre severamente esta crisis por la que atraviesa el país actualmente, y que han salido perdiendo siempre que Argentina estuvo mal, son los jubilados.

Los haberes de nuestros abuelos subieron un 35,9% en el último año, pero el precio de la canasta básica trepó mucho más, un 69,9%. En números concretos esto sería así: la jubilación mínima está en $10.410 y la canasta básica que salía $5.256 ahora cuesta $8.932. Es decir, el precio de los alimentos primordiales subió casi el doble que los salarios mínimos de los jubilados, y esto solo ocurrió en el último año. Los datos del costo alimenticio surgen de un relevamiento hecho por la Universidad Nacional de Avellaneda. Si los incrementos para los adultos mayores es el tema, no se puede dejar de lado el abusivo aumento que sufrieron los medicamentos. Desde el 2015 a la fecha subieron un 257%, según un informe del Centro de Economía Política (CEPA), el Centro de Estudios Políticos para adultos mayores (Ceppema) y la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (Algec). Si se pone el acento en los remedios que más comúnmente consumen las personas mayores de 60 años, como aquellos que se recetan para la hipertensión y otras afecciones cardiovasculares, las cifras llegan a incrementos del 540%. Además, el gobierno de Cambiemos puso condiciones que reducen la cantidad de jubilados que tienen los medicamentos cubiertos por el PAMI. Ahora para tener este beneficio, el afiliado debe poseer ingresos inferiores a 1,5 haberes previsionales mínimos, no estar afiliado a un sistema de medicina prepaga, no ser dueño de más de un inmueble ni tener un vehículo de menos de diez años de antigüedad. Requerimientos que muchas personas de la tercera edad cumplen pero que igual sus ingresos no les alcanzan para comprar los remedios que necesitan. Otras fallas del Gobierno Nacional en este sentido es el fracaso en su lucha por contener la trepada del dólar porque el precio de muchos medicamentos está influenciado por el movimiento de la divisa estadounidense. A estos factores hay que agregar dos más que también impactan de lleno contra la seguridad socio-económica de nuestros abuelos, que son los tarifazos en los servicios de luz, gas y agua y el cambio hecho por el oficialismo a la ley de movilidad previsional que redujo la recomposición de las jubilaciones.