Los pronósticos de Carrió

Los pronósticos de Carrió

El año pasado prometió que el dólar se iba a quedar en $23. Ayer, la divisa alcanzó un nuevo récord al llegar a $43,50.

“La gente no vaya a cambiar sus dólares, va a quedar en $23, ahí va a estar. Esto es lo mejor que nos puede pasar porque si no nos pasa lo de Cavallo, que teníamos un dólar baratísimo y de repente quebraron todas las industrias. Yo estoy tranquilísima, saben que si estuviera preocupada lo diría, yo no miento a mi electorado”, aseguró Elisa Carrió hace poco menos de un año atrás, cuando un grupo de gobernadores le reclamaron a Macri por haber acordado con el FMI. Bueno, esperemos que si algún día “Lilita” se retira de la política y se dedica a otra profesión no sea como pronosticadora del clima porque tendríamos que salir con campera, paraguas y en remera para no errarle. El dólar no sólo que no se quedó en $23 como prometió la diputada nacional sino que ayer jueves alcanzó un nuevo récord al llegar a $43,50 en el Banco Nación. La suba en la jornada fue de 4,27%, lo que equivale a un aumento de $1,78, así la divisa subió en un día lo mismo que rinde un plazo fijo en un mes y medio. La corrida cambiaria que se viene dando en las últimas semanas responde a diversas causas, de las cuales la mayoría son por culpa del Gobierno Nacional. Primero, el nivel inflacionario: en febrero el alza general de precios fue alrededor del 4%, lo que acelera las expectativas de inflación para el resto del año. Según el Banco Central sería de 31,9%, entonces la reacción de los ahorristas es aumentar la compra neta de dólares para cubrirse del proceso inflacionario y las devaluaciones. La segunda razón es que se generó una mayor presión cambiaria debido a que la suba de la tasa de interés dispuesta por Cambiemos entre octubre y febrero no alcanzó para frenar la demanda de divisas en el mercado interno, sino que sólo provocó que algunos inversores vendan sus divisas para apostar por activos en pesos. Lo que ocurrió es que ahora, con el cambio de expectativas, los que compraban dólares lo siguen haciendo y los que vendían ya no lo hacen. Aquí también influye el hecho de que la especulación del sector agroexportador produce una disminución de la oferta de divisas por exportación. En febrero, la liquidación de cosecha fue de 1.290 millones de dólares; un monto de 466 millones menos a lo registrado en enero. La cercanía de las elecciones presidenciales es otro factor que incide en la subida del dólar. Los ahorristas locales no tienen seguridad sobre cómo será la economía a partir de diciembre: por ejemplo, si el mercado de cambios seguirá siendo desregulado o se aplicarán controles o si la Argentina podrá hacer frente al pago de sus deudas o deberá renegociar los compromisos. La incertidumbre lleva a refugiarse en dólares a la espera de ver cómo se desenvuelve la economía en el 2020. Los cambios en los mercados internacionales es otro elemento influyente porque nuestro país está muy expuesto a este tipo de flujos financieros globales, como las acciones de los países emergentes y los indicadores de volatilidad de la bolsa de Estados Unidos. En el resto de las economías de la región la devaluación de las monedas y la caída de los activos no resultan tan pronunciadas, pero Argentina posee el segundo riesgo país más alto de Latinoamérica, sólo superado por Venezuela. El índice que mide el JP Morgan se ubicó ayer en 783 unidades, al marcar un aumento de 33 puntos respecto de la jornada previa.