Defender lo indefendible

Defender lo indefendible

Un abogado mendocino insiste con que el río Atuel “nace y muere en la provincia de Mendoza como río, jurídica e hidrológicamente”.

Aldo Guarino Arias, quien en Mendoza no se cansan de repetir que es un especialista en Derecho de Aguas, volvió a defender el robo que su provincia hizo del río Atuel con argumentos muy endebles. En una entrevista con radio FM Vos de San Rafael, el hombre explicó que el Atuel es un río de régimen nival, es decir que se alimenta del deshielo de la nieve acumulada en la Cordillera de los Andes. Dato verdadero, al que se debe agregar que en esa altura la cuenca posee un caudal de entre 33 y 34 m3/s, que es su medida anual promedio. “Es discutible que el Atuel sea común con La Pampa, en La Pampa no es río, el río está en Mendoza, nace y muere en la provincia de Mendoza como río, jurídica e hidrológicamente”, afirmó Guarino en otra parte de su exposición. Una mentira total. La Corte Suprema de Justicia determinó que el río Atuel es interprovincial en el año 1987, además nace y muere en Mendoza por acción egoísta de los propios mendocinos, no porque la naturaleza así lo determine. Muchos años antes de que la provincia cuyana cortara el río, este atravesaba La Pampa hasta desembocar en el río Colorado. Respecto al conflicto entre las dos jurisdicciones por hacer uso del derecho al agua, el letrado dio un ejemplo incorrecto: “Si tengo un Estado A con 1 habitante, un Estado B con 10 habitantes y en el medio tengo un bidón de agua de 10 litros, pareciera irracional que a ese solo habitante se le den 5 litros y a los otros 10 también 5 litros”. La Pampa no pide la mitad del caudal del Atuel, solamente pide 4,5m3/s de manera permanente, porque es lo que permitiría la recomposición del ecosistema del oeste pampeano. Otra orden que dio el máximo tribunal jurídico de nuestro país en su sentencia del 2017. Por otro lado, hay que recordarle a Guarino que a principios del siglo XX, cuando el Atuel corría libremente, las localidades de Santa Isabel y Algarrobo del Águila tenían aproximadamente la misma cantidad de habitantes que hoy tienen General Alvear y San Rafael, pero ante el corte que ellos hicieron, los pobladores se vieron obligados a emigrar y muchos se fueron al sur mendocino para seguir produciendo con el agua del río, por eso aumentó la población allá y disminuyó acá. “Hay otro elemento importante a tener en cuenta, la economía del agua, evitar el desperdicio del agua. Darle agua a un estado para que no lo aproveche es perder el agua. Quedó demostrado con las pericias que en Mendoza había una gran red de riego”, dijo, también faltando a la verdad, el supuesto especialista en Derecho de Aguas. Mendoza tiene un sistema de riego netamente deficiente. En abril de 2017 un informe elaborado por el propio gobierno cuyano concluyó que la eficiencia de riego en la cuenca del Atuel es del 35%, esto significa que de cada 100 litros que salen sólo 35 llegan a destino. Y fue gracias a los reclamos de La Pampa en este sentido que Mendoza empezó para esa época a implementar experiencias pilotos que buscaban mejorar el sistema de riego, cambiando el método de “por turnos” por otro llamado “riego a la demanda”, y aplicando riego presurizado. “Atuel” es un vocablo mapuche que significa “lamento”. Se sabe que los pueblos originarios tenían vastos conocimientos en determinadas áreas que sorprenden hasta el día de hoy, quizás una de sus capacidades era divisar el futuro y denominaron con ese nombre al río porque sabían que el hombre blanco, con su egoísmo y ambición, se apropiaría del agua para usarla según sus intereses personales y condenando al lamento a otros compatriotas. Desgraciadamente, ese pensamiento todavía posee adeptos que lo intentan defender con justificaciones que no tienen razón de ser.