El precio de decir lo que se piensa

El precio de decir lo que se piensa

Un periodista afirmó que el obrero que le dijo a Macri que “hagan algo” fue suspendido, pero el Secretario de Vivienda de Nación desmintió esa información.

“Dante, que es gasista y que vive en Ciudad Evita, fue suspendido por quienes llevan adelante las tareas administrativas de este lugar”, informó el periodista Mauricio Polchien en la radio AM 750, según publicó el diario El Ancasti. La misma confirmación fue hecha por el medio Minuto Uno. “El trabajador que increpó a Mauricio Macri durante su visita a una obra de casas de Procrear y le pidió que por favor hiciera algo porque "estamos en crisis", fue suspendido. Dante es gasista y hasta ayer trabajaba en el Sector 6 del predio de casas que se están construyendo para el programa Procrear de Parque Patricios”, difundió el citado portal porteño. Sin embargo, el Secretario de Vivienda de Nación, Iván Kerr, dijo que “la empresa no tomó ninguna medida, el trabajador no fue suspendido, acabo de hablar con la empresa. Que nosotros hayamos tomado alguna medida es falso". No obstante, los compañeros de trabajo de Dante manifestaron que hoy no se presentó a trabajar. Respecto a ese dato, Kerr expresó que no sabía si se había presentado a trabajar o no. Algo poco claro hay en las declaraciones del funcionario, dice que habló con la empresa y asegura que el obrero no fue suspendido pero hoy no fue a trabajar, y Kerr ni siquiera se preocupó por averiguar eso y conocer porque Dante se ausentó. Las palabras de los políticos macristas están más devaluadas que el peso argentino, nadie les cree ya, por lo cual que el Secretario diga que el trabajador no fue suspendido no es garantía de nada, al contrario, es probable que haya sucedido al revés y lo estén tratando de ocultar. Desde que asumió Macri, el Gobierno Nacional se ha dedicado más a perseguir, castigar y tratar de quitar del medio a aquellas personas que piensen distinto a Cambiemos, ya sean políticos, periodistas, gremialistas, trabajadores, que a gobernar y gestionar soluciones. Dante lo único que hizo fue pedirle, con todo respeto, al presidente que haga algo porque la gente la está pasando mal. En las palabras y el rostro del hombre podía sentirse la desesperación de una mayoría de la sociedad que ve como el país se está yendo al tacho y las autoridades políticas se quedan de brazos cruzados, haciendo promesas que nunca se cumplen. Es una lástima para la libertad de expresión de nuestra Argentina que ahora estemos tratando de averiguar si ese obrero fue suspendido, o no, de su trabajo por decir lo que pensaba. Ese asunto no tendría ni que estar en discusión.