Los pequeños comercios en una crisis casi terminal

Los pequeños comercios en una crisis casi terminal

Santa Rosa, General Pico, Córdoba, Bahía Blanca, son algunas de las ciudades donde la crisis pega con fuerza.

El sector comercial de Argentina está inmerso en una situación muy grave que ha alcanzado niveles históricos. Con dar una vuelta por el centro santarroseño se podrá observar la cantidad de locales vacíos, que cada día son más. Pero ese paisaje urbano desolador no es propiedad única de la capital pampeana, sino que también se repite en General Pico, Córdoba, Capital Federal, Bahía Blanca, y en muchas ciudades más del país. Según la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (Ukra), en los últimos dos años cerraron sus puertas 28.000 kioscos en todo el territorio argentino. “Venimos de una caída constante desde el 2016. Esto es producto de los fuertes tarifazos, el bajo salario de los trabajadores, las jubilaciones y las pensiones. Esto genera que el consumo interno caiga, que las empresas aumenten el precio de los productos y no se puedan vender”, explicó el presidente del gremio, Néstor Palacios. Palacios relató que “hay muchos factores donde la economía argentina no ha dado en la tecla”, afirmó que “sobrevivir se tornó complicado” y detalló como causas la dificultad de acceder a un crédito y el costo bancario que significa el uso de tarjetas de crédito y débito. “Si recorremos las avenidas importantes de cada ciudad, vemos persianas cerradas con locales en alquiler. Muchos de esos locales eran kioscos, almacenes, polirrubros”, agregó. Por otro lado, un informe de la Corporación del Comercio, Industria y Servicios (CCIS) indicó que en la zona céntrica de Bahía Blanca se triplicó la cantidad de negocios cerrados durante 2018. En el 2016 había solamente 8 locales sin ocupar, y ahora hay 26. Además, un relevamiento entre 200 comerciantes arrojó que un 50% afirmó que su negocio está en riesgo de fundir. Una nota del diario La Nueva asegura que muchos comerciantes de dicha ciudad bonaerense “transitan uno de los momentos más complicados de su historia”. “A simple vista y teniendo una visión parcial de la situación entendemos que es una señal de alarma, preocupante y que requiere de un trabajo conjunto de gobierno y privados para revertir esta situación lo antes posible”, sostiene el trabajo del CCIS. En Córdoba, los datos también son alarmantes. Un estudio del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba concluyó que el 28% de los negocios minoristas de la ciudad podrían cerrar sus puertas en los próximos meses. Se trata de 20.440 comercios de distintos rubros (almacenes, kioscos, ferreterías, proveedurías), de un total de 73.000 que están registrados en la capital mediterránea. La mayoría son emprendimientos que tienen alrededor de 10 años de actividad y que han experimentado el 2018 como el peor año de esa década, donde hubo una caída del 12,8% en las ventas respecto al 2017. Si hay algo que une a todos estos pequeños comerciantes de diferentes ciudades importantes del país son las causas que generaron su grave situación: los tarifazos, la inflación, el precio de los alquileres, la caída del poder adquisitivo de la gente, la presión fiscal. En todos los casos se culpa, y con razón, a las medidas económicas implementadas por el Gobierno Nacional.”