Trabajar para vivir, y no vivir para trabajar

Trabajar para vivir, y no vivir para trabajar

Una empresa neozelandesa hizo una prueba con sus empleados y los hizo trabajar solamente cuatro días a la semana.

¿Quién no escuchó decir a alguien, o lo pensó uno mismo, que el fin de semana es muy corto y se pasa rápido? Bueno, algo de eso debe haber picado en Nueva Zelanda en marzo del año pasado porque una empresa de servicios financieros, llamada Perpetual Guardian, hizo un experimento inédito a nivel mundial que consistió en reducir la semana laboral de sus empleados. Así es, la compañía puso en práctica una prueba que duró ocho semanas y en la que participaron 240 empleados que concurrieron a trabajar únicamente cuatro días por semana. Los objetivos de la iniciativa fueron medir la productividad, la motivación y el rendimiento del personal, con un modelo de trabajo distinto. Los trabajadores no vieron reducidos sus salarios. El único pedido que les hicieron los dueños fue que entregaran el mismo nivel de producción que en una semana normal de cinco días. El estudio estuvo supervisado por la Universidad de Auckland y la Universidad de Tecnología de Auckland y afirmaron que los resultados en cuanto a liderazgo, estímulo, empoderamiento y compromiso en los empleados crecieron en relación al año anterior. "Lo más importante que hemos aprendido es que hay formas mejores de trabajar y que el horario tradicional semanal de 9 a 5 no es necesariamente el más productivo", afirmó Mark Jephson, Gerente general de Corporate Trusts, parte del grupo de compañías que pertenecen a Perpetual Guardian. El experimento fue muy exitoso ya que la productividad aumentó en cantidad pero también en calidad, los empleados admitieron que tuvieron tiempo para relacionarse más con su familia, amigos y pudieron realizar otro tipo de actividades, manifestaron haber bajado sus niveles de estrés e incrementado su estimulación. Además, los gerentes de la empresa definieron como “sorprendente” al crecimiento del nivel de compromiso de los trabajadores. El único punto negativo encontrado fue que algunos operarios no se adaptaron al cambio y terminaban la semana laboral de cuatro días más cansados que cuando trabajaban cinco días semanales. En ese sentido, dijeron que preferían volver a su anterior rutina. Existen estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que concluyen que los países de ingresos bajos y medios por lo general tienen jornadas de trabajo más extensas que los países más ricos o mal llamados “del primer mundo”. Esto se debería por diversos factores, entre los que se encuentran la cantidad de trabajadores cuentapropistas o autónomos que hay en las naciones subdesarrolladas, sumado a la inseguridad laboral y cuestiones culturales. De hecho, los dos países con la jornada laboral más larga del mundo están en América Latina, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE): México y Costa Rica, con 2.225 y 2.212 de horas trabajadas por individuo cada año, respectivamente. Cambiemos viene hace tiempo tratando de imponer una reforma laboral en Argentina, la cual podría llegar a aumentar la edad jubilatoria, disminuir las cargas patronales, quitar derechos a los trabajadores, entre otras cosas. Ya se sabe que una modificación de ese tipo sólo beneficia a los más poderosos….esperemos que no nos sigan haciendo retroceder como país y nos quiten conquistas laborales justas y necesarias, que han sido ganadas con una mucha de muchos años y mucha gente.