El Pacto Fiscal no funciona

El Pacto Fiscal no funciona

La Pampa y San Luis fueron las únicas provincias que no adhirieron a esta propuesta de Cambiemos.

El Gobierno Nacional está probando dosis de su propia medicina ya que sólo cuatro de todas las provincias con las que acordaron el Pacto Fiscal bajaron el Impuesto a los Ingresos Brutos durante el 2018, el resto lo subió en varias actividades aprovechándose de un vacío legal. Ahora Cambiemos sabe lo que se siente cuando te prometen algo y no cumplen. Los pampeanos ya conocemos esa sensación porque el Poder Ejecutivo nacional lo ha hecho en reiteradas ocasiones con nosotros, pero en referencia al Pacto Fiscal hay que recordar que hace aproximadamente un año atrás la Cámara de Diputados provincial no revalidó el arreglo porque Macri no envió los fondos a los que se había comprometido. Este arreglo entre el poder central y las provincias estipulaba que éstas últimas irían bajando gradualmente el Impuesto a los Ingresos Brutos en un gran número de actividades. Sin embargo, casi todas las jurisdicciones hicieron lo contrario y subieron el gravamen. A modo de venganza, el Gobierno Nacional no estaría dispuesto a favorecer a quienes no hayan cumplido con este requisito en los próximos anuncios que tengan que ver con temas productivos, según una nota de Ámbito Financiero. Es decir, Cambiemos castigaría a los distritos que no bajaron dicho impuesto mediante el no envío de fondos para la producción. Otra muestra más de que la alianza gobierna según sus caprichos, obligando a los gobernadores a ser sumisos o caso contrario los discriminan, un comportamiento viejo como la injusticia y muy lejos del federalismo. En un principio, el obejtivo era eliminar el impuesto pero como cada provincia cobraba una alícuota diferente, primero decidieron unificar un criterio que consistió en fijar topes de niveles consolidados, los cuales en la mayoría de los casos coincidió con lo que se cobraba en ese momento. La reducción gradual hasta la eliminación de algunas actividades está planteada en un cronograma que empezó en 2018 y finalizaría en 2022. Pero la meta está más difícil de cumplir que al comienzo ya que la mayoría de las provincias echaron mano al vericueto legal que le propiciaron los topes consolidados. O sea, redujeron presión fiscal por un lado pero aumentaron por otro y ahora están con la misma alícuota que en el 2017. Buenos Aires, Mendoza, Santiago del Estero y San Juan son las únicas cuatro provincias que cumplieron a rajatabla con el Pacto Fiscal. Otras jurisdicciones con gobernadores afines a Macri, como Jujuy, Córdoba y Salta, por nombras algunas, subieron el gravamen a los ingresos brutos en actividades como telefonía celular, inmobiliarias, servicios financieros, industria, hoteles, restaurantes, entre otras.