La grieta, cada vez más grande

La grieta, cada vez más grande

La policía de la Ciudad de Buenos Aires atacó a productores, clientes y periodistas que participaban de un “feriazo” donde vendían frutas y verduras a precio justo.

El texto tiene que ser corto porque la imagen lo dice todo. Una señora de avanzada edad agachada tratando de juntar las berenjenas desparramadas por el piso. Una fila de policías organizados para lo que sea; dos miran a la cámara y el otro hacia adelante, ninguno mira ni ayuda a la anciana. No se salvó nadie: ni productores, ni periodistas, ni clientes. La Unión de Trabajadores de la Tierra había puesto en marcha otro “feriazo” en la Plaza Constitución de Capital Federal pero las fuerzas de seguridad que dirige Horacio Rodríguez Larreta llegaron y reprimieron con todo el arsenal. Palo, balas de goma, gas pimienta. La intención de los productores era reclamar por las restricciones que les viene imponiendo el macrismo para producir y comercializar, lo que los condena a una vida de supervivencia casi. El “feriazo” vende frutas y verduras a precios justos, y así comprueba que los intermediarios del sector venden la mercadería a un precio 400 veces mayor a lo que le pagan a las familias agrícolas, que son el primer eslabón de la cadena de esta producción. Quizás eso molestó a las autoridades de Cambiemos, que muestren como sus amigos empresarios se aprovechan de los consumidores argentinos y del trabajo ajeno. Por eso la bronca y la saña del accionar policial de ayer viernes. Macri dijo que vino a unir a los argentinos, mismo discurso prometedor usado por varios gobiernos nacionales nefastos a lo largo de nuestra historia. Reprimiendo a los que trabajan la grieta se ensancha más, y él lo sabe, pero no le importa porque vino para eso por más que diga otra cosa. Por suerte no todo está perdido. En octubre se vota, hay que recordar esta foto.