Durmiendo con el enemigo

Durmiendo con el enemigo

Los enviados del FMI se reunieron con Axel Kiciloff para conocer su análisis de la situación económica argentina en la actualidad.

Roberto Cardarelli y Trevor Alleyne, jefe y economista designado, respectivamente, de la misión técnica enviada por el Fondo Monetario Internacional a nuestro país, se reunieron ayer jueves con el diputado nacional Axel Kiciloff con el objetivo de que les diera su parecer sobre la economía y la industria nacional. “Ellos dicen que entienden y les preocupa el impacto en el empleo y la inflación, pero insisten en que esto es un plan de estabilización, más precisamente del tipo de cambio, y no un plan de crecimiento económico”, explicó el ex Ministro de Economía de la Nación, luego de concluido el encuentro. Añadió que “reconocen que el país está atravesando dificultades, pero repiten que es necesario estabilizar la macro y el tipo de cambio. El problema es que esa estabilidad implicó una apreciación del cien por ciento del dólar y un nivel de tasas de interés que tiene un efecto devastador en la industria”. En ese sentido, afirmó que desde el FMI “ven un 2019 muy recesivo”. El precandidato a la gobernación bonaerense por Unidad Ciudadana resaltó la falta de debate en el Congreso sobre arreglar un préstamo con el Fondo e indagó a Cardarelli y Alleyne respecto a este tema. “Les reiteré que el primer acuerdo de junio no era sustentable, al igual que el salvataje posterior. Les consulté si, dado el monto récord del préstamo, había habido en otra oportunidad un acuerdo similar en el que tampoco se haya consultado y debatido con la oposición antes de que se implementara. No me contestaron nada”, aseguró. También les hizo saber la preocupación existente por la implementación de políticas de ajuste que buscan equilibrar las cuentas públicas, las cuales deterioran fuertemente el entramado industrial argentino. Hubo dos cuestiones que causaron polémica a raíz de las fotos que circularon de la reunión. Una tiene que ver con un libro que el legislador tenía sobre la mesa de su despacho titulado “Por qué la austeridad mata”, que compara los casos de Grecia e Islandia y sus medidas durante la crisis global del 2008; el primero recibió ayuda del FMI, el segundo no. Kiciloff aclaró que el libro se lo habían regalado recientemente y no lo tenía por la llegada de los representantes del organismo. La segunda polémica se despertó por los bizcochitos con los que se acompañó el mate durante el encuentro. La gente se preocupó por saber si eran marca 9 de Oro (los más vendidos) o Don Satur (cuya fábrica cerró recientemente por la crisis). Kiciloff salió hoy a aclarar que eran bizcochos Don Satur, como si lo importante de todo el asunto fuera eso y no lo hablado.