Los bomberos son héroes, pero con sentimientos

Los bomberos son héroes, pero con sentimientos

El trabajo de los Bomberos Voluntarios no sólo es riesgoso, sino que también produce efectos en la psicología, por ello realizan talleres de autocuidado y manejo de emociones.

Poca gente seguramente haya escuchado hablar del defusing, una de las técnicas que forma parte de la psicología de la emergencia. Pero también pocas personas deben conocer que es lo que realizan los Bomberos Voluntarios de todo el país para aprender a lidiar con el estrés y los sentimientos que le generan la labor que llevan a cabo día a día. Los integrantes de los cuarteles en todo el país reciben asistencia después de operar en cada situación donde se los requirió, pero además se les brinda un curso de manejo de estrés. Estela Gamero es licenciada en Psicología y desde el 2003 es bombera en el cuartel de General Cerri, provincia de Buenos Aires. Se convirtió en una de las primeras en aplicar el defusing en los 26 cuarteles que forman parte de la Federación Centro Sur de Bomberos Voluntarios de Buenos Aires. “Hay cinco preguntas pautadas: qué pasó, qué hice bien, qué puedo mejorar, qué necesito para continuar y un agradecimiento. Esto se hace porque el bombero debe irse a su casa libre de esa carga emocional extra para poder asistir al próximo toque de sirena”, explicó Gamero ante el diario La Nueva, en referencia al accionar una vez que se terminó de participar en algún operativo o incidente crítico en el que los bomberos observan “cosas terribles” El curso que se les brinda dura un día y consta de dos niveles: el primero hace hincapié en el autocuidado y en el segundo se trabaja para que aprendan a contener a las víctimas de los eventos acaecidos, sus familiares y compañeros de trabajo. “También les dan un ejercicio de respiración y un plan de manejo de estrés. También se les explica qué es el estrés, cuáles son las reacciones que provoca en una situación de emergencia y cómo pueden aplicar herramientas para mitigar esas consecuencias”, detalló la mujer. La profesional indicó que en un principio los hombres bomberos eran más reticentes que las mujeres a participar de las capacitaciones, sin embargo “una vez que empezaron a notar que aplicando las técnicas y hablando se puede mejorar la calidad de vida, cambiaron muchísimo”. Y añadió: “Hoy en día, cuando un bombero sufre muchas pesadillas y recuerda todos los accidentes, viene y me pregunta. Las técnicas son muy efectivas y no solo sirven para el ámbito bomberil, sino también para cuestiones personales y laborales”. Todas estas herramientas de la psicología de la emergencia apuntan a que los bomberos logren hacer un cuidado mental y emocional propio; porque está bien, son héroes, nadie lo niega pero también tienen sentimientos.