Los argentinos se suman a la moda de las casas móviles

Los argentinos se suman a la moda de las casas móviles

Los alquileres están cada día más caros y los créditos hipotecarios imposibles. Una empresa nacional ya empezó a comercializar viviendas transportables y la demanda crece.

Si pensamos en una familia tipo, es decir, padre, madre y dos hijos, no hace falta ser un genio para darse cuenta que en la Argentina de hoy se hace muy difícil tener una casa donde vivir tranquilamente. Alquilar es una opción mayoritaria para aquellos que están lejos de acceder a la vivienda propia. Pero el precio de los alquileres sube mes a mes y los salarios no tanto. Además a nadie se le ocurre sacar un crédito hipotecario hoy en día, ante las elevadas tasas de interés que presentan y la incertidumbre económica del país. Estas razones quizás expliquen el boom que están teniendo las casas móviles, cuya denominación en inglés es “Tiny House” (casa pequeña). Sus dimensiones son de 22 metros cuadrados, caben hasta cuatro personas, tienen una habitación, cocina, baño y sala de estar. “El movimiento arrancó en 2008 y se va a propagando por todo el mundo porque la problemática de la vivienda es mundial. En Argentina vemos mucho interés, en muchos casos son familias que tienen un lote en la costa y es complejo actualmente ponerse a construir una casa de cero entonces esta propuesta es una solución, la llevan y se instalan los 15 días de vacaciones. Otros que están por construir su casa y quieren dejar de pagar alquiler, viven en “la Tiny” mientras construyen la casa definitiva y después la venden”, explicó Néstor Sucko, CEO de Casarella, la empresa argentina que trajo el modelo de este tipo de casas al país y las está produciendo. Aunque a simple vista pareciera que poseen un espacio reducido, eso no quita que cumpla con todas las características de funcionalidad de cualquier vivienda común. A esto se agrega que poseen la ventaja de demandar un menor consumo de agua y electricidad, por lo que son casas ecológicas también. Y por si fuera poco, son más baratas que las casas tradicionales: se puede comprar haciendo un pago de $800.000 o realizando una entrega de $400.000 y después pagar 84 fijas de $10.000 cada una. Sucko precisó que ya vendieron 12 de estas viviendas y se plantearon el objetivo de llevar a vender un total de 24 durante todo el 2019. La gran ventaja es que pueden transportarse con un vehículo e instalarse en cualquier lugar, ya que están diseñadas para todo tipo de clima, ya sea caluroso o frío. Ahora que el Secretario de Vivienda de Nación, Iván Kerr, reconoció que el año 2018 “fue muy difícil” para los créditos UVA y que la escalada del dólar “ha puesto en jaque” a este tipo de financiamiento que creó el macrismo, las casas móviles se convierten en una opción más que interesante para aquellos que ven mes a mes como se les va la mayor parte de su sueldo en un alquiler y están muy lejos de soñar con la casa propia.