Todo muy lindo pero cuando llueve nos tapa el agua

Todo muy lindo pero cuando llueve nos tapa el agua

Máquinas del Ministerio de Obras y Servicios Públicos limpiarán canales ubicados a las afueras de Intendente Alvear para lograr desagotar el agua que inundó la localidad.

Las fuertes y abundantes lluvias ocurridas en el norte de La Pampa en los últimos días trajeron serias complicaciones a varias localidades de dicha zona, entre ellas una de las más perjudicadas fue Intendente Alvear. A veces las malas prácticas agropecuarias que secan de nutrientes el suelo, combinadas con cierta desidia de las autoridades responsables que no cumplen con las tareas de ciertos mantenimientos como se debe, producen problemas muy graves para toda una comunidad. Personal y maquinaria del Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Provincia, empezarán a limpiar dos canales que atraviesan a Intendente Alvear. Uno, de 2.000 metros de largo, está ubicado atrás de la cancha de polo de la familia Heguy, hacia el noreste del casco urbano; en tanto que el otro sigue el mismo trayecto pero del lado contrario. Ambos desembocan en la laguna de la estancia La Querencia que está sobre la ruta provincial 2. Fuentes importantes del mencionado ministerio le adelantaron a Guía en La Pampa que las máquinas ya están dispuestas para empezar a trabajar en los próximos días. Francisco Traverso, intendente de Alvear, ha realizado muchas cuadras de asfalto durante su gestión pero descuidó un asunto muy importante: la limpieza de los canales, gasto que podría haber costeado solamente con lo que le salía hacer una cuadra de pavimento urbano. Desde la estrategia política no está mal pensado, porque el asfalto la gente lo puede ver, en cambio la manutención de canales pasa más desapercibido para la opinión pública…hasta que llueven más de 100 milímetros en un rato y ocurre lo que sucedió. La responsabilidad de mantener en condiciones los lugares por donde debe escurrir el agua es municipal y la excusa de que no poseen las máquinas necesarias para realizar las labores no es válida porque las mismas se pueden alquilar; como han hecho algunos jefes comunales. La ecuación es fácil, no hace falta ser ingeniero: si uno agrega cada vez más cemento en donde antes había tierra y los desagües pluviales no se mantienen como es debido, al final de cuentas el pueblo queda lindo pero hasta que llueve y se inunda. La calidad de vida de un lugar no pasa solamente por la cantidad de calles de asfalto, sino también por otras obras de infraestructura que mejoran la cotidianeidad de los vecinos. ¿De qué sirve pavimentar todo si después cuando llueve los habitantes pueden llegar a perder todo lo que tienen? Los intendentes de las localidades pampeanas deben tener bien en claro que todas las obras son importantes, no sólo las que poseen mayor visibilidad. Y en el caso específico del pavimento, es necesario saber que es la coronación de un grupo anterior de obras que se deben hacer. El progreso de un pueblo o una sociedad no está dado por la cantidad de asfalto que tenga, porque muchas veces eso a la larga puede jugar en contra. Quizás el ejemplo para modificar este tipo de situaciones deba nacer de los jefes comunales que administran municipios que detentan una importante capacidad financiera debido a su poder de recaudación. Son ellos quienes deberían formar grupos de trabajo con gente capaz, de experiencia y conocimiento sobre cada una de las temáticas que atraviesan a los pueblos pampeanos.