¿Cómo influye el estado de ánimo en la posibilidad de contraer cáncer?

¿Cómo influye el estado de ánimo en la posibilidad de contraer cáncer?

La palabra cáncer lamentablemente se ha vuelto muy popular en los últimos años y la gente suele asociarla con algo terriblemente malo.

La población mundial intenta responderse la pregunta de cuál es verdaderamente la causa concreta que puede llegar a definir que una persona padezca cáncer y otra no. Hasta el momento la comunidad científica no ha podido dar una respuesta satisfactoria, debido a la complejidad de la enfermedad. El cáncer puede atacar tanto a alguien que lleva una vida de cuidado, con alimentación sana, actividad física y pocas situaciones estresantes como a quien no se cuida en lo más mínimo. Nadie está completamente a salvo. "Preguntas como ¿por qué me toca a mí? ¿Qué me lo produjo? son habituales y normales", aseguró Graciela Jacob, socióloga y médica especializada en Medicina Paliativa, según un artículo del diario La Nación. Una de las hipótesis acerca de las razones de por qué algunas personas tienen cáncer y otras no, está relacionada con el estado de ánimo. Sin embargo, según Jacob, los estudios realizados en los últimos 30 años no lograron demostrar que haya una relación directa entre el estrés o la depresión y la aparición del cáncer. Lo que sí se corroboró es que, una vez que la enfermedad ya se hizo presente, el estado de ánimo del paciente influye en la capacidad de su organismo para responder a los tratamientos o evitar la metástasis, que es la expansión de la patología a otros órganos del cuerpo. Las estadísticas indican que el 80% de los cánceres están relacionados con cuestiones ambientales o con hábitos de vida. Por tal razón, las campañas de concientización están basadas en recomendaciones sobre la importancia de mantener una dieta equilibrada, practicar actividad física y vivir sin hacerse mala sangre. Asimismo, la especialista afirmó que “el cáncer no se produce como un solo efecto, no existe ninguna situación de la vida que pueda por sí misma desencadenarlo, y que solo existe evidencia muy limitada del rol que juegan los factores psicoemocionales en la iniciación de la enfermedad".