Macri apoya un presidente ilegal en Venezuela

Macri apoya un presidente ilegal en Venezuela

El opositor Juan Guaidó se autoproclamó como presidente de Venezuela y recibió el reconocimiento de Donald Trump, la OEA y el Gobierno argentino.

La Casa Blanca reconoció al nuevo líder opositor venezolano como “presidente interino” de ese país, y por supuesto nuestro Mauricio Macri copió los pasos de los Estados Unidos e hizo lo propio. La Asamblea Nacional, creada en el 2016, convocó hoy miércoles a los venezolanos a protestar contra el gobierno de Nicolás Maduro, luego de que éste asumiera su segundo mandato el 10 de enero tras haber ganado democráticamente las elecciones del pasado 20 de mayo. Guaidó, titular de dicha Asamblea, se autodenominó “presidente encargado de Venezuela” con el objetivo de expulsar a Maduro de su cargo. Recibió el apoyo inmediato del gobierno de Trump, lo que hace pensar que fue algo planeado entre ambos. Según el hombre de 35 años, su intento por voltear al legítimo presidente venezolano es para "lograr el cese de la usurpación, un gobierno de transición y tener elecciones libres". Macri publicó tres tweets en esa dirección desde su cuenta oficial, donde reconoció a Guaidó “como Presidente Encargado de ese país” para el “restablecimiento de la democracia a través de elecciones libres y transparentes” y también para el “restablecimiento de las condiciones de vida digna para todos sus ciudadanos”. Parece que el mandatario argentino está más preocupado por las condiciones de vida de los venezolanos que cómo viven los propios habitantes del país que él gobierna. Porque acá, por lo menos en temas económicos, no estamos tan alejados de la situación de la vecina nación ya que la inflación sigue subiendo, la gente se queda sin trabajo, los servicios públicos se vuelven impagables y algunos ciudadanos, de a poco, ya empiezan a barajar la idea de irse del país. Como respuesta a tal intención golpista, Maduro salió a hablar ante una multitud e informó que rompió relaciones diplomáticas con Washington ya que consideró que la Casa Blanca busca dar un “Golpe de Estado”. "El Gobierno imperialista de Estados Unidos dirige una operación para imponer, a través de un golpe de Estado, un gobierno títere a sus intereses. ¡Ni golpismo ni intervencionismo en Venezuela! Aquí hay dignidad, aquí hay pueblo dispuesto a defender esta tierra", proclamó el presidente ante miles de personas en el Palacio de Miraflores, al tiempo que pidió al resto de los países de la región, entre ellos Argentina, a “no entrometerse en los asuntos internos”.