Problemas de todos, soluciones entre todos

Problemas de todos, soluciones entre todos

El Gobierno de La Pampa difundió directivas para que en los puestos camineros de la Provincia les “soliciten” a los camioneros que si no tienen como destino alguna localidad pampeana utilicen rutas nacionales para circular por la provincia. La solidaridad, una clave para entender la medida.

El pedido tiene una explicación lógica: como las rutas nacionales 5, 35 y 188 que pasan por La Pampa están cortadas desde hace meses, los camiones utilizan los caminos provinciales, los cuales se rompen ya que deben soportar un tráfico mucho mayor al previsto. Esto implica más complicaciones para los habitantes de las localidades afectadas: en Rancul, por ejemplo, como los camiones que iban hacia San Luis usaron -y rompieron- los caminos hechos por la Municipalidad para evitar el corte los pobladores se encontraron sin posibilidades de entrar y salir del pueblo.   Así, las economías municipales resentidas por la disminución del tráfico en las rutas y las inundaciones, que implican menos recaudación  sufren un nuevo golpe porque deben reparar caminos que volverán a romperse en cuestión de días y deberán ser nuevamente puestos en condiciones y volverán a romperse, y así indefinidamente. Al margen de este argumento, la solicitud aparece como una posibilidad de darle notoriedad al reclamo, obligando –se espera- al Gobierno Nacional a dejar de hacer oídos sordos.   Pero eso no alcanzará si no hay solidaridad en el medio. De hecho, la “solicitud” no implica una prohibición, o sea que si se lleva a la práctica será por la solidaridad de los trabajadores.   Esa misma solidaridad debería existir incluso desde una perspectiva económica: las rutas nacionales en La Pampa comunican el sur y el norte del país, el este y el oeste. Sin posibilidad de transitar por ellas, las empresas gastan más dinero y tiempo en cada viaje. Ese mayor gasto, por supuesto, se traslada al precio de los productos. Pero la solidaridad más importante de todas, sin dudas, será la de los pampeanos para entender el fondo de la cuestión y exigirle soluciones a quien corresponde, el Gobierno Nacional en este caso. Reducir todo esto a una pelea entre otros, simplemente a nuevo capítulo de “Verna vs Macri” –como se presentan estos reclamos- es avalar que nada cambie. Los problemas son de todos, las soluciones llegarán sólo si las buscamos entre todos.