Los habitantes de La Pampa no estarían en riesgo de contraer hantavirus

Los habitantes de La Pampa no estarían en riesgo de contraer hantavirus

La responsable del área de Epidemiología del Ministerio de Salud provincial informó que en nuestra provincia no vive el ratón que causa la riesgosa enfermedad.

Patricia Estrella, titular del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud de La Pampa, informó que en nuestra provincia no hay riesgo de contraer hantavirus porque aquí no habita el ratón “colilargo” que es el animal vector que transmite la enfermedad. “El ratón del hantavirus es el ratón colilargo. Nosotros no tenemos en la provincia este vector. Las regiones endémicas donde se lo encuentra es el norte, noreste, centro y en el sur del país”, aclaró la funcionaria durante una entrevista radial. Y añadió: “El ratón es un vector que lo porta pero es asintomático no se enferma y el virus lo elimina de la saliva, orina y heces. Lo que sucede es que contamina ambientes donde habita o se desplaza. El contagio habitual es cuando el ratón contamina los lugares o un ambiente con esas secreciones y las personas entran en contacto por inhalación o contacto con las secreciones o directamente en contacto con el ratón”. Asimismo, manifestó que en el brote de hantavirus que se dio en Epuyén “surge evidencia de que ha habido transmisión de persona a persona”. Epuyén es una localidad ubicada al noroeste de la provincia de Chubut que se volvió noticia en las últimas semanas porque actualmente hay 94 personas aisladas en sus domicilios ante la sospecha de que podrían estar infectadas de hantavirus y ya se contabilizaron 10 muertes humanas por esta enfermedad en la zona. La Secretaría de Salud de la Nación informó el pasado 19 de diciembre cuando emitió el alerta epidemiológica para Epuyén que los síntomas que podrían a dar cuenta de que una persona contrajo hantavirus son: síndrome febril agudo de menos de 7 días de evolución, cefalea, mialgias, náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, decaimiento y/o dificultad respiratoria. En ese sentido, enumeró una serie de medidas de prevención para la población: Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones. Evitar que los roedores entren o hagan nidos en las viviendas. Tapar orificios en puertas, paredes y cañerías. Realizar la limpieza (pisos, paredes, puertas, mesas, cajones y alacenas) con una parte de lavandina cada nueve de agua (dejar 30 minutos y luego enjuagar). Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo. Colocar huertas y leña a más de 30 metros de las viviendas, cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 metros alrededor del domicilio. Ventilar por lo menos 30 minutos antes de entrar a lugares que hayan estado cerrados (viviendas, galpones). Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo húmedo antes de ingresar o mascarilla respiratoria. Tener especial cuidado en la puesta en marcha de ventiladores y de aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con polvo contaminado, roedores o excretas de estos. De tener que realizarlos, cubrirse con una mascarilla. Al acampar hacerlo lejos de maleza y basurales, no dormir directamente sobre el suelo y consumir agua potable. Si se encuentra un roedor vivo: usar veneno para roedores o tramperas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo). Consulte en el municipio si se dispone de un servicio de control de plagas. Si se encuentra un roedor muerto: rociarlo con lavandina junto con todo lo que haya podido estar en contacto y esperar un mínimo de 30 minutos. Luego recogerlo usando guantes y enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o quemarlo. Las personas que presenten síntomas de la enfermedad deben concurrir rápidamente a un establecimiento de salud para la consulta y evitar el contacto estrecho con otras personas.