Mendoza ya no sabe qué decir para justificar el robo del río Atuel

Mendoza ya no sabe qué decir para justificar el robo del río Atuel

Un legislador cuyano argumentó que el agua no llega a La Pampa porque “se infiltra” en el suelo.

El consejero del Departamento de Irrigación de Mendoza, Gustavo Villegas, realizó polémicas y ridículas declaraciones al diario San Rafael para intentar justificar el robo del río Atuel que su provincia viene haciendo en perjuicio de La Pampa desde hace más de 70 años. Villegas negó que ellos hayan cortado el río y mandó a revisar los datos de medición de la Secretaría de Recursos Hídricos de Nación, “donde hay dos estaciones de telemetría que permanentemente envían los datos de la cantidad de agua que va pasando en los dos puntos, vemos que a las 8 am (del jueves) han pasado 2,47 metros cúbicos por segundo y si uno va al puesto Ugalde, no hay caudal, es decir, el agua se infiltra, se pierde”. En ese sentido, afirmó que “La Pampa busca cualquier situación para convalidar su posición política de que Mendoza maneja a su antojo el río y la verdad es que no es así”, pero la historia y cada una de las acciones que desarrollan los gobiernos mendocinos demuestran que sí es así. Mendoza nos robó un río. El legislador cuyano siguió insistiendo con su posición y dijo que la falta de agua en territorio pampeano “pasa naturalmente”, como si el dique Los Nihuiles y la enorme cantidad de viñedos y chacras en producción que poseen al sur de la provincia mendocina no tuvieran ningún impacto sobre el Atuel. “Mendoza no hace nada para cortar el agua, propusimos a La Pampa y la Nación unas obras menores como estos 50 pozos que garantizan que en esta época del año no se cortara. Es un terreno muy arenoso donde tiene pérdidas importantes el caudal del río”, añadió. Primero, no propusieron 50 pozos sino que ofertaron la mitad, es decir, 25 pozos que servirían para aportar al caudal del río. Sin embargo el Gobernador Carlos Verna ya fue rotundo con eso a principios de 2018 al decir que no estaba dispuesto a cambiar el río Atuel por 25 pozos. “Lo que nos ofrece es agua del subsuelo, que es agua de retorno, de reuso, que filtró las fincas que se regó”, argumentó el mandatario en aquel momento, cuando estaba a punto de cumplirse el plazo impuesto por la Corte Suprema de Justicia para que ambas provincias se pusieran de acuerdo sobre la definición de un caudal fluviecológico mínimo que sirviera para recuperar el ecosistema del oeste pampeano. Orden que hasta el día de hoy no ha podido ser cumplida por todas las dilataciones e impedimentos generados por Mendoza. “La realización de obras va a ser lo único que puede garantizar aumentar la oferta del río y solucionar este tipo de conflicto con La Pampa, donde no se debería cortar el agua nunca”, prosiguió Villegas. Pero es imposible hacer obras en un lugar donde no existe el recurso fundamental. ¿Qué inversor estaría dispuesto a emplear dinero con un riesgo tan alto que depende de la voluntad de Mendoza? Además de que ya se sabe la actitud egoísta y mentirosa de las autoridades mendocinas respecto a este tema, desde siempre.