El macrismo le dio una ayudita a Clarín

El macrismo le dio una ayudita a Clarín

El Poder Ejecutivo logró incluir en el temario de sesiones extraordinarias, el proyecto de ley que intenta desregular Papel Prensa.

El Presidente Mauricio Macri accedió a un pedido hecho por el diario Clarín y adicionó, gracias al trabajo de los legisladores de Cambiemos dentro del Congreso, al temario de las sesiones extraordinarias, un proyecto de ley que busca desregular la actividad de Papel Prensa, la única planta del país que produce y comercializa el papel que utilizan los diarios gráficos. La normativa busca el libre accionar del monopolio que Papel Prensa, cuya propiedad es del Estado argentino junto a Clarín y La Nación, ostenta de este insumo fundamental para que los diarios puedan imprimirse. La ley fue presentada por el diputado peronista Diego Bossio, en acuerdo con Cambiemos. El oficialismo y el peronismo no kirchnerista hicieron oídos sordos a las consideraciones de la oposición para que el proyecto sea discutido en la Comisión de Libertad de Expresión del Congreso y se convoque a especialistas en la temática. Un asesor del bloque de diputados de la UCR aseguró que “es una de las tres cosas que pidió Clarín”. La iniciativa legal ideada por Bossio y el macrismo plantea derogar varios artículos de la Ley 26.736, que declara "de interés público la fabricación, comercialización y distribución de pasta celulosa y de papel para diarios". También están incluidos, de forma disfrazada obviamente, los reclamos de la empresa Papel Prensa y de la Cooperativa de Provisión de la Prensa Argentina (Cooppal), que nuclea a diarios del interior del país, quienes argumentan que la ley actual "impide la libertad comercial, encarece los insumos y obstaculiza inversiones". La nueva ley intenta derogar el artículo 20 de la 26.736, con lo cual se eliminaría la obligación de comercializar el papel de diario a un precio único y público, entonces Papel Prensa podría vender su producto al precio que desee a cada uno de los medios argentinos. Tal es así, que Clarín y La Nación, entre algunos pocos más, podrían verse favorecidos porque lo comprarían a un precio menor al que seguramente se lo venderán a sus competidores. Otras dos cuestiones que beneficiarían a los dueños de la compañía, en detrimento de las publicaciones gráficas que no detentan el mismo poder sobre el insumo, son la desregulación de producción nacional y de pasta celulosa y papel para diarios que plantea el proyecto de Bossio. Si se da esta situación, los medios locales no tendrán la seguridad de poder acceder al papel que se produce en Argentina. Del mismo modo, se intenta dejar sin efecto de la normativa actual, un artículo que obliga a Papel Prensa a operar, como mínimo, a pleno de su capacidad o de la demanda interna de papel.