El sueño de la casa propia cada vez más lejano

El sueño de la casa propia cada vez más lejano

La inflación, la devaluación y las altas tasas de interés dispuestas por el Gobierno Nacional dificultan enormemente el acceso a la vivienda para las familias.

La trepada del dólar desde que asumió Cambiemos en la presidencia hizo que el precio de las propiedades inmuebles subiera de manera asombrosa, hasta duplicarse incluso. A esto hay que sumar los niveles de inflación que se siguen incrementando y las elevadas tasas de interés. Este coctel provoca que cada vez menos gente pueda soñar con tener su casa propia ya que es necesario contar con grandes ingresos mensuales para poder hacer frente a una cuota de un crédito hipotecario. Un año atrás, el Banco Nación encabezaba la entrega de créditos hipotecarios con el ofrecimiento de préstamos a 30 años en UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) a tasas que partían desde el 3,5% anual. Actualmente, la principal entidad pública del país ofrece créditos para poder adquirir viviendas con tasas que parten del 10% de UVA. La suba en la tasa de interés provocó casi la extinción de los préstaos hipotecarios debido a que la mayoría de la gente no posee los recursos necesarios para pagar, máxime teniendo en cuenta que las cuotas se actualizan acorde a la inflación del Indec. A modo de ejemplo: una familia que quiera comprar una vivienda de U$S 100 000 (unos 3,7 millones de pesos) con un préstamo del Banco Nación necesita sumar ingresos por más de $ 103.900 mensuales. El monto equivale a 9,7 salarios mínimos ($10 700, en la actualidad), y además, la familia debería contar con $750 000 de ahorros propios.