Hubo casi 1.000 hechos de contaminación en Vaca Muerta durante 2018

Hubo casi 1.000 hechos de contaminación en Vaca Muerta durante 2018

Los derrames petroleros que ocurren en la zona siempre intentan ser tapados por los responsables políticos y por los empresarios. Advierten sobre un “desastre ambiental y social”.

En los últimos cuatro años, las petroleras instaladas en Vaca Muerta admitieron 3.368 “incidentes ambientales”, es decir, hechos de contaminación, según una investigación del periodista Matías del Pozzi publicada en el diario Río Negro. Asimismo, los datos de la Secretaría de Ambiente de Neuquén muestran que entre enero y octubre de 2018 se registraron 934 sucesos de características contaminantes, en tanto que en 2017 fueron 703, en 2016 se contabilizaron 869 y en 2015 llegaron a 863. “En Vaca Muerta se está produciendo un desastre ambiental y social. De continuar la explotación será aún peor y no afecta sólo a quienes viven allí, la contaminación del aire y el agua nos llegará a todos”, afirmó Fernando Cabrera, integrante del Observatorio Petrolero Sur (Opsur). En ese sentido, el profesional afirmó que “estos eventos se producen porque son los propios vecinos, campesinos o trabajadores los que denuncian. Otra muestra de que no se puede confiar en empresas ni en los gobiernos”; en referencia al ocultamiento de información que hacen las compañías y las autoridades políticas cuando ocurren este tipo de eventos que dañan la naturaleza. El último hecho de contaminación del 19 de octubre sucedió en un pozo de YPF y la multinacional Schlumberger en Bandurria Sur, que estuvo durante 36 horas fuera de control. El incidente fue difundido por los propios trabajadores. En ese momento, el subsecretario de Ambiente de Neuquén, Juan de Dios Lucchelli, dijo que fueron “algunas hectáreas”. Diez días después, YPF informó que se vieron afectadas 47 hectáreas, sin embargo las organizaciones Greenpeace y Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) demostraron, mediante imágenes satelitales, que se trataba de por lo menos 80 hectáreas, casi el doble. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de Naciones Unidas difundió en octubre su “Cuarto Informe Periódico de Argentina”, en el cual remarcó los impactos negativos de Vaca Muerta y resaltó su preocupación para su incidencia en el clima mundial. “La explotación total de todas las reservas de gas de esquisto (de Vaca Muerta) consumiría un porcentaje significativo del presupuesto mundial de carbono para alcanzar el objetivo de un calentamiento de 1,5 grados, estipulado en el Acuerdo de París”. A raíz de ello, el organismo recomendó “reconsiderar la explotación a gran escala de combustibles fósiles no convencionales mediante el fracking en la región de Vaca Muerta” en pos de garantizar el cumplimiento de los compromisos climáticos asumidos por el Estado argentino. Del mismo modo, el Comité de la ONU consideró que no se evaluaron correctamente los impactos negativos del fracking y afirmó que no se consultó adecuadamente a las comunidades locales. En la zona de Vaca Muerta, además de YPF y Chevron, operan las grandes multinacionales Shell, Wintershall, ExxonMobil, Total, PAEG (Bulgheroni, CNNOC, BP), Equinor, Schlumberger, Pluspetrol, Pampa Energía y Mercuria.