Macri sigue premiando a las empresas que admitieron coimas

Macri sigue premiando a las empresas que admitieron coimas

Empresas que fueron procesadas judicialmente por pagar coimas o que admitieron haberlo hecho durante la gestión anterior siguen teniendo contratos con el Gobierno Nacional.

Varias compañías constructoras reconocieron haber pagado coimas a funcionarios del gobierno anterior en frente del juez federal Claudio Bonadío, quien lleva adelante la causa por las fotocopias de los supuestos cuadernos de Oscar Centeno, y algunas de ellas incluso están procesadas por estar involucradas en el caso Odebrecht, pero Cambiemos les sigue manteniendo, y dando nuevos, contratos de obra pública. Benito Roggio fue uno de los empresarios “arrepentidos”, quien luego de confesar renunció al directorio de su empresa, y está procesado en la causa Odebrecht. Sin embargo, actualmente la firma está haciendo la ruta nacional 9 norte, con un presupuesto de $298 millones, obtuvo la preadjudicación del dragado del río Salado, por casi $3.500 millones, está luchando para seguir con la concesión del subte de Buenos Aires hasta 2030, lo que representa un negocio de casi $60.000 millones y el negocio de la basura porteña, que le otorga unos $5.300 millones al año. Helport, empresa de la familia Eurnekián, recibió los corredores viales E y F, por lo que ganará una suma cercana a los $2.500 millones, por más que Hugo, uno de los sobrinos de Eduardo Eurnekián, admitió haber pagado coimas. Cartellone es otra compañía que fue nombrada por Carlos Wagner, uno de los “arrepentidos”, y que aún así el Gobierno Nacional premió con proyecto de Participación Público Privada (PPP). Además es una de las firmas procesadas en la causa Odebrecht por corrupción en una obra del partido de Tigre. Macri la benefició triplemente: primero con la ley de blanqueo, que le permitió a Cartellone declarar sus millones de dinero negro, y segundo dándole la construcción del corredor vial C, por 800 millones de dólares, y de una línea de alta tensión en San Juan por $900 millones. Por si fuera poco, la empresa IECSA (que fue de la familia Macri hasta poco tiempo después de que Mauricio se convirtiera en presidente) está procesada en el caso Odebrecht y en el de las fotocopias pero sigue estando a cargo de la construcción del Paseo El Bajo y de la ampliación del sistema de transporte y distribución del gas natural, por $3.000 millones y $900 millones, respectivamente.