A partir de hoy empieza a regir un aumento del 35% en el gas

A partir de hoy empieza a regir un aumento del 35% en el gas

Con los anteriores incrementos dispuestos a lo largo de este año la suba de este servicio ya llega a un 78% en total, casi el doble de la inflación estimada para el 2018.

El manejo que hace el Gobierno Nacional del servicio de gas se inscribe en una incertidumbre constante ya que, según Javier Iguacel (Seretario de Energía de Nación), el nuevo aumento es el resultado de la última audiencia pública pero nunca hubo un anuncio oficial y ni siquiera el Enargas presentó el informe público sobre esa audiencia, que es un requisito previo a la salida de la Resolución de la Secretaría de Energía. Asimismo, la megadevaluación ocurrida en los últimos meses pone en una disyuntiva a Cambiemos: no puede trasladar todo el peso de la devaluación a las tarifas y, al mismo tiempo, sostiene compromisos dolarizados con las petroleras que no ceden en sus pretensiones. Por si fuera poco, no pueden aumentar el subsidio a la producción porque irían en contra de la política de achicamiento del gasto público que busca reducir el déficit fiscal. Claudio Boada, director de la Unión de Usuarios y Consumidores, consideró que "el gobierno está ante una situación que no sabe cómo resolver” porque si “aplica la misma lógica que mantuvo hasta ahora, los aumentos tendrían que estar por encima del ciento por ciento, lo cual es inviable”, por lo cual “no saben cómo conformar a las petroleras, que piden se les pague el gas con el dólar actual". "El resultado de todo esto es un combo que hace explotar el aumento. La dolarización de las tarifas en un marco devaluatorio es una bomba de tiempo por dónde se lo mire. Es incompatible con el desarrollo del país", añadió Boada. Del mismo modo, Gabriel Solano, dirigente del FIT-PO, analizó que la situación "tiene dos salidas: que las petroleras sacrifiquen beneficio por proteger al macrismo, lo cual hasta ahora no ha ocurrido, o que las empresas dejen de invertir, que es lo más probable". Ejemplificó con el caso de Vaca Muerta, donde la inversión “se hizo sobre la base de un precio diferencial para las petroleras. Sin eso, las empresas van a desinvertir, lo cual provocaría la obligación de volver a importar gas". Más allá de todo este contexto difícil, el Gobierno Nacional decidió un fuerte recorte a los subsidios de la tarifa social y eliminó los beneficios para aquellos usuarios que hacían un consumo ahorrativo de los servicios.