La necesidad de una ley provincial que regule a las “saladitas”

La necesidad de una ley provincial que regule a las “saladitas”

El acto de la ex presidenta Cristina Fernández en Sarandí para lanzar el frente “Unidad Ciudadana”, la presencia de Mauricio Macri en los festejos oficiales llevados a cabo en la ciudad de Rosario y las protestas de un grupo de personas frente a los tribunales de Comodoro Py; fueron algunos de los acontecimientos más destacados que sucedieron durante el feriado por la conmemoración del día de la bandera. Asimismo, todos ellos se vieron opacados por la detención de Jorge Castillo, el hombre que regenteaba la famosa feria de “La Salada”.

Más allá de las diferentes circunstancias que rodean a este hecho, es necesario analizar el tema de estas ferias ilegales que han logrado una enorme expansión en los últimos tiempos. En diciembre del 2016, la Cámara de Diputados de La Pampa aprobó una ley que declaraba en situación de riesgo al sistema comercial de la provincia y suspendió la radicación de “nuevos establecimientos comerciales con múltiples puntos de ventas, ferias transitorias o permanentes –denominadas ferias internadas o multipunto-, popularmente llamadas “Saladitas”, por el lapso de un año. El Gobernador Carlos Verna apoyó esta medida con la finalidad de “defender el trabajo en blanco” y seguir sosteniendo “como eje la generación de trabajo estable, decente, sustentable”; argumentando que “en la conformación de estas ferias ambulantes hay una confrontación de intereses entre la gente que necesita cobrar más barato, los comerciantes que necesitan defender la fuente de ingresos que tienen en sus localidades y los dirigentes obreros que tienen que defender la calidad del trabajo registrado”. De la misma manera, el Jefe de Estado de la provincia dijo en aquel momento que los intendentes que posibilitaran la instalación de este tipo de ferias en sus localidades iban a ser demandados, debido a que se había tenido conocimiento de que esta situación se estaba dando en algunos pueblos pampeanos. Por su parte, el Coordinador de “La Saladita”, Carlos Martínez, expresó en esa oportunidad, que ellos con su actividad obligan a que se conozca el abuso de precios que realizan los comerciantes legales y que no venían a robar sino que “en dos meses dejamos en La Pampa más de un millón y medio de pesos”. Como se dijo, la prohibición se mantendrá hasta finales del 2017, por lo que el propio Martínez declaró que una vez vencido el plazo volverían a la provincia. Es innegable que el comercio ambulante es ilegal, y que la prohibición de algo nunca significa su solución de fondo. Más allá de que existen variadas situaciones de trabajo informal, primordialmente en el campo y en el Estado, nuestra provincia es uno de los territorios que posee menos cantidad de empleados en negro, por lo tanto, es prioritario mantener este logro e incluso mejorarlo. En pos de este objetivo, los legisladores provinciales deben utilizar lo que resta del lapso de prohibición de las ferias ambulantes para formular una nueva ley que regule y controle, siempre buscando un equilibrio de las actividades de los comerciantes de estos rubros.
“Un vínculo político que nos fortalece para planificar el desarrollo y reclamar lo que es nuestro”