El pasado que se repite, como farsa y como tragedia

El pasado que se repite, como farsa y como tragedia

Alpargatas ya experimentó una crisis casi terminal durante el año 2001, cuando gobernaba la Alianza y algunos funcionarios actuales de Cambiemos también formaban parte de aquella gestión.

La empresa Alpargatas cerró sus plantas de Santa Rosa, donde despidió a 130 empleados, y de Catamarca, en la cual 170 personas quedaron en la calle junto a otras 53 que también fueron echadas de la planta textil de la provincia norteña. Esto ya es una noticia vieja se podría decir, aunque no deja de ser dolorosa, máxime observando las fotos de los trabajadores pampeanos despedidos que ayer marcharon por las calles de la ciudad de Santa Rosa con lágrimas en los ojos y recibiendo la solidaridad del resto de los manifestantes. La situación genera más bronca si se la compara con lo que ocurría en el año 2001 con la misma compañía, porque sirve para darse cuenta que el cambio no es más que un retroceso y que es perpetrado por varios funcionarios que ya estuvieron en el Ejecutivo nacional y llevaron al país a una debacle social y económica sin precedentes. Una nota del diario La Nación del 21 de febrero del 2001 da cuenta de esto. Allí puede leerse como el gobierno de la Alianza, por intermedio de su Ministra de Trabajo Patricia Bullrich (quien hoy es Ministra de Seguridad de Cambiemos), negocia con autoridades provinciales donde existen sucursales de la firma Alpargatas y con responsables de la empresa para que no cierren plantas pero despidan trabajadores si es necesario. “Las seis fábricas de Alpargatas seguirán produciendo telas de jeans y zapatillas, aunque para ello deberán reconvertirse y esa modernización implicará una reducción de personal de dimensión aún indeterminada”, comienza diciendo la noticia. La propuesta del Gobierno Nacional de ese entonces para que la compañía no deje de producir y despida empleados fue que el Banco Nación otorgue créditos sin interés con un plazo de 24 o 30 meses y un año de gracia, a los gobiernos provinciales con el fin de que le compren por adelantado a Alpargatas los productos destinados a los planes sociales, como frazadas, pantalones y zapatillas. En dicha oportunidad, una alta autoridad del Palacio de Hacienda explicó que “la esencia del acuerdo es dar trabajo”, en tanto que Bullrich aseguró que se estaba “cerca de una solución”. Pues bien, si recordamos la forma en que finalizó ese año 2001 no creo que haya servido de mucho esa política paliativa de la gestión de De la Rúa. Lo más triste es que el “que se vayan todos” fue sólo un deseo que el propio electorado no hizo cumplir porque muchos de los que estaban antes, como Bullrich, Oscar Aguad, Federico Sturzenegger, Gabriela Michetti y Gustavo Lopetegui, volvieron al Gobierno Nacional pero esta vez de la mano de la derecha histórica y más antipatria de la Argentina. Este resurgimiento de los políticos que ya hundieron el país una vez lo están pagando caro los docentes, los jubilados, las pymes, las economías regionales y los trabajadores de todos los sectores, mientras Macri sigue viajando por el mundo, hablando de fútbol y recibiendo premios por arrodillarse ante el FMI.