No encuentran los cuadernos originales del chofer

 No encuentran los cuadernos originales del chofer

La fiscalía allanó dos viviendas relacionadas al chofer Oscar Centeno para dar con las anotaciones originales de las supuestas coimas pero no encontró los cuadernos. La causa se sostiene solamente en fotocopias.

El fiscal Carlos Stornelli, luego de tomarle declaración indagatoria al chofer Oscar Centeno, allanó dos domicilios relacionados con el supuesto arrepentido para encontrar los cuadernos originales donde estarían las anotaciones del circuito de sobornos que habría sido puesto en marcha entre los años 2005 y 2015 pero no encontraron nada. Es decir, que en este momento hay 14 personas detenidas solamente por unas fotocopias que entregó a la Justicia el periodista pampeano de La Nación, Diego Cabot, a las cuales es muy difícil hacerles una prueba caligráfica para determinar la fecha en que se escribieron. Los empresarios y ex funcionarios detenidos están acusados por el delito de asociación ilícita. Todos negaron los cargos y ninguno quiso declarar, salvo Walter Fagyas, ex presidente de ENARSA, quien dijo que “ese señor (por Centeno) nunca estuvo en ninguna reunión, no entró, ni subió ni sabe nada. Nunca vi bolsos ni hubo distribución de plata. En mi mochila sólo había papeles de trabajo, y muchas veces ponía ahí las cosas que llevaba para nadar. Nunca pesé la mochila”. Esta aclaración del empresario fue emitida en contraposición a una de las anotaciones que supuestamente habría hecho Centeno en los cuadernos, que el juzgado le leyó a Fagyas: “lo fui a buscar al lic. (Baratta) y Nelson (Lazarte) a Presidencia, a las 20.05 los llevé al depto de Walter Fagias y los llevé al depto de Walter donde le entregó una mochila con dinero a Baratta; por el peso la mochila tendría 300.000 U$S; luego lo llevé al licenciado a su depto”. La causa atribuye que los empresarios habrían pagado una suma total a los 35 millones de dólares durante el lapso de tiempo que, supuestamente, duró el sistema de coimas con funcionarios nacionales, y los magistrados apuntarían a lograr que alguno de los empresarios se quiebre. Sin embargo, en la lista de pruebas por el momento sólo hay comparaciones de patentes y documentos del registro automotor, domicilios y registros de entradas a la Quinta de Olivos y Casa Rosada, pero no existen pruebas concretas, hasta ahora, que den cuenta de dónde está el supuesto dinero pagado y por dónde pudo pasar. El relato de Centeno debe ser corroborado con hechos y elementos reales. En ese sentido, algunos de los abogados defensores estarían planeando exigir nulidades de la causa porque sostienen que el juzgado encargado de llevarla adelante tendría que haber sido sorteado y no entienden cómo se autogeneró en la fiscalía de Stornelli y el juzgado de Claudio Bonadío.