Fueron despedidos 232 empleados que trabajaban en el proyecto Atucha III

Fueron despedidos 232 empleados que trabajaban en el proyecto Atucha III

Cambiemos nunca privilegió el desarrollo nuclear del país y ahora tiene el apoyo del FMI para desarticular proyectos y echar gente.

El Gobierno Nacional despidió a 232 trabajadores de la Unidad de Gestión de Proyectos Nucleares de la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina (NASA) debido a que se cortó el financiamiento para la ejecución de proyectos nucleares en el complejo de Atucha. Así, son alrededor de 1.600 las personas echadas de este complejo desde que Cambiemos asumió el poder en diciembre de 2015. Lo preocupante es que los empleados despedidos en el día de ayer eran de planta permanente, algunos de ellos con muchos años de antigüedad, que pudieron volver a la actividad nuclear gracias a la reactivación de la central Atucha II. Según fuentes gremialistas, se espera que los despidos sigan ocurriendo en el organismo por lo que Luz y Fuerza, UOCRA y ATE se declararon en estado de alerta y movilización y planean un paro para la semana próxima. NASA es una empresa estatal pero se solventa a sí misma con la venta de energía eléctrica que generan las centrales Atucha I y II. Los 232 echados cumplían funciones en la construcción de la cuarta central nuclear Atucha III, que es un proyecto que Argentina concordó con China durante el Gobierno anterior. La gestión de Macri, desde sus comienzos, intentó paralizar el Plan Nuclear que se venía desarrollando pero el golpe de gracia ya está llegando con la intervención del FMI que exige reducir el gasto público. “Era algo que veníamos previendo, dada la cancelación de Atucha III y la postergación de la quinta central nuclear por la presión del FMI. La política de Cambiemos está destruyendo nuestra generación energética nuclear y es un golpe muy grande para la zona. El sector más afectado va a estar en la Unidad de Gestión, preparado para la construcción de centrales nucleares, que tenía en 2015 (618) empleados, y no van a quedar ni 100”, dijo Fernando Pérez, representante de ATE y trabajador de Atucha. Otro aspecto grave de esta situación es que la cancelación del proyecto Atucha III no sólo perjudica a los trabajadores directos sino también a unas 80 pymes metalúrgicas y empresas dedicadas a la obra civil que iban a ser proveedoras.