Santa Teresa, la Alemania pampeana En la segunda mitad del siglo XVIII, grandes grupos de ascendencia alemana se instalaron sobre la zona del río Volga, en Rusia, para quedarse allí por cien años. Pasado este tiempo, muchos de ellos decidieron emigrar hacia el continente americano y algunos se dirigieron hasta La Pampa para empezar a construir sus vidas. A partir de ese momento, ocuparon sectores determinados de nuestro territorio y dieron nacimiento a tres comunidades que estaban integradas, casi en su totalidad, por este flujo migratorio: Colonia Santa María, Colonia San José y Colonia Santa Teresa. Esta última localidad se fundó un 15 de octubre de 1915 y posee varios factores en común con las otras dos, aparte de su origen. Las tres sociedades se levantaron apartadas de las líneas del ferrocarril, las tres profesan una profunda devoción religiosa católica, las tres fueron bautizadas en honor a algún santo patrono, a las tres se las conoce, en sus respectivas zonas de influencia, como “la colonia”, y las tres practicaron la agricultura como base de su economía cuando apenas surgían. Según cuenta el libro de Los Alemanes del Volga, Santa Teresa era la guía espiritual de estos colonos a quien le rogaban que los mantuviera alejados de los males, como la piedra y la sequía, que obstaculizaban sus tareas campesinas. El día de la creación de la colonia se eligió debido a que coincide con la celebración patronal. Entre la tradición y la celebración El conjunto de familias que dio forma a la localidad había estado previamente emplazado en las ciudades bonaerenses de Coronel Suárez y San Miguel. Las tierras donde se establecieron con posterioridad, fueron donadas por Alejandro Rost, que fundó el pueblo junto con otros chacareros de apellidos Duckart, Schroh, Holzmann, Rau y Prost. El paso de los años no desgastó ciertas tradiciones religiosas y celebradoras, como tampoco algunos oficios y costumbres que hacen a la identidad de sus habitantes. El sacerdote Francisco Straztsellzer fue uno de sus ciudadanos más destacados, su amistad y apoyo moral lograron un amplio reconocimiento entre sus pares ya que se convirtió en un cimiento fundamental en los inicios. Sus restos descansan en el interior del templo local. Ubicación estratégica Santa Teresa se ubica a sólo 20 kilómetros de Guatraché, localidad con la cual tiene un estrecho vínculo comercial, y a 5 del límite interprovincial pampeano-bonaerense. La Ruta Provincial N°20 cruza de este a oeste, pasando por Perú y continuando hasta el sur de La Reforma. Anteriormente supo haber una escuela alemana parroquial, pero hoy en día solamente funciona la Escuela N° 135 y, en este mismo ámbito formativo, debe señalarse la existencia de la biblioteca popular “José Barbero”. La Colonia posee un trazado más moderno que los que caracterizaban a los centros urbanos alemanes del Volga, ya que tiene calles, un paseo público central, un centro de salud y a la producción agrícola de sus comienzos se le sumó la actividad ganadera más tarde. Otra institución conocida por la región es el Club Deportivo y Social Colonial Santa Teresa, entidad fundada en el año 1954. Cambios de población Al igual que la mayoría de los pueblos pampeanos, Santa Teresa tuvo, en un principio, un gran crecimiento demográfico y para 1942 contaba con 723 habitantes urbanos y 653 rurales. A partir de allí, la población comenzó a decrecer y ya cuando La Pampa había obtenido el status de provincia, la comunidad entera estaba conformada por 450 personas; número que volvió a impulsarse hacia arriba, para arribar al año 1991 con un total de 752 habitantes, que se dividían en 503 del casco urbano y 249 en el campo.