Relmo, el arco iris al costado de las vías Fundación y ubicación El pueblo de Relmo surgió, al igual que un gran número de localidades pampeanas, a principios del siglo XX, paralelamente al proceso de tendido de las vías ferroviarias, la inauguración de las estaciones y el arribo de variadas masas de inmigrantes. En esa época, el nacimiento de comunas era una constante en nuestro territorio. Su fundación se produjo el 19 de mayo de 1908, en tierras que eran propiedad de Silvestre y Carlos de Marchi y que fueron donadas para que se realizara el trazado del futuro poblado. Tal es así que, en un principio, Relmo adoptó el nombre de su benefactor y fue denominado como De Marchi para cambiar, años más tarde, y pasar a ser conocido con la designación actual. Según concuerdan algunos investigadores que trabajaron el tema, Relmo es un vocablo indígena que proviene de "relmú" y significa "arco iris". La localidad está ubicada sobre la ruta provincial N°1, que emula el trazado de las vías del tren y hacia el norte se van apartando del límite interprovincial para desviarse de manera oblicua hacia el oeste. Precisamente, Relmo se encuentra a 18 kilómetros de Catriló, entre este lugar y Miguel Cané, y forma parte del departamento Quemú Quemú. En algún momento de su historia, Relmo constituyó uno de los mojones que formaron parte del ramal ferroviario que unía la zona atlántica bonaerense con La Pampa y, luego de atravesar Realicó, llegaba hasta el sur de la provincia de Córdoba. Trabajo A través de un decreto, se fundó la comisión de fomento en julio de 1927 y su primer presidente fue Francisco Marquiegui. La actividad económica predominante es la ganadería de invernada, debido a que Relmo es parte de la zona agropecuaria de la región que se conoce como pampa húmeda. Como toda comunidad del interior, aquí también pueden encontrarse diversas instituciones que caracterizan y otorgan identidad a la sociedad. A tal caso, se debe mencionar la estación del ferrocarril Domingo Faustino Sarmiento, la Escuela N°68, colegio donde transcurrió la educación de sucesivas generaciones de habitantes, y el destacamento policial, que es una construcción que cuenta con una respetable antigüedad. Población La demografía de Relmo sufrió las variaciones que padecieron la mayoría de las localidades en las cuales el movimiento generado por el paso del tren era fundamental para su desarrollo. Al respecto, es conveniente recordar que el Censo Territorial realizado en el año 1935 arrojó un total de 653 personas, quienes, en su mayoría, vivían en el campo. Muchos años después, la población descendió en cantidad ya que, según el VIII Censo Nacional de Población y Vivienda que se llevó a cabo en 1991, Relmo contaba con 43 habitantes en el ejido urbano y 54 en la zona rural. Los últimos datos poblacionales que fueron recolectados durante el Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda en el año 2010, dan cuenta de un total de 120 habitantes. Como puede observarse, Relmo, al igual que muchas de las sociedades pampeanas, tampoco pudo mantenerse ajeno a la desaparición del tren. Este cambio tan transcendental para el país, obligó a que amplios grupos familiares debieran trasladarse hacia los centros urbanos más densamente poblados en busca de la fuente laboral que el tan alabado progreso les había quitado. La historia de Relmo tiene algunas características comunes que hacen a las comunidades de La Pampa y, quizás, se podría pensar que son todas iguales pero, a pesar de que están hermanadas por situaciones similares que las asemejan, cada una tiene su propia particularidad que la define. Relmo también disfrutó de las mieles de sus primeros años de vida, aportando económica, social y culturalmente al desarrollo provincial y nacional; y cuando las políticas gubernamentales se tornaron más centralizadoras, supo adaptarse a la coyuntura, no sin realizar sacrificios que deben haber hecho derramar más de una lágrima a sus pobladores. A pesar de todas las circunstancias que debió atravesar durante su vida, Relmo se fue reinventando pero nunca perdió su idiosincrasia ni vio quebrada su identidad de pueblo del interior.