UN ESLABON DE LA CADENA NOREÑA La localidad norteña de Sarah se fundó el 6 de marzo de 1910 y pertenece al departamento Chapaleufú, que limita al este con Buenos Aires y al norte con Córdoba. Este pueblo forma parte del cordón septentrional de la provincia, que es atravesado por la ruta nacional N°188 que une de oeste a este Rancul, Quetrequén, Maisonave, Realicó, Adolfo Van Praet, Coronel Hilario Lagos, Mariano Miró y Bernardo Larroudé. Precisamente en el hueco que dejaban estas dos últimas poblaciones, en una rica zona de la pampa húmeda, es que se decidió consolidar el agrupamiento urbano, ya que los habitantes rurales no contaban con un mojón intermedio. FUNDACIÓN A principios del siglo pasado ya corría la línea de ferrocarril, por lo que -luego de la construcción de la estación Sarah- lo único que restaba era fundar el pueblo, en una etapa pródiga en este tipo de desafíos en nuestra provincia. De esta manera es que un 6 de marzo del '10 se procedió al remate de tierras propiedad de dona Sarah Wilkinson de Mastrengo en el mismo lugar que más adelante se destinaría para plaza pública. Otra persona que tuvo verdadera relevancia en la gestación del pueblo fue José Santamarina, quien era uno de los integrantes de la familia dueña de grandes extensiones de terreno aledaño y principal impulsor para que en 1909 se levantara la estación ferroviaria. Más tarde Santamarina se casaría con Sarah Wilkinson. EL CAMPO Como sucedió con varias comunidades pampeanas, también en Sarah los primeros habitantes fueron básicamente inmigrantes llegados a nuestro país en pos de llevar una vida más digna, donde criar a sus hijos y sin esquivar el incesante trabajo que había que enfrentar, ya que estaba todo por hacerse. De esta manera el sustento principal era el campo, beneficiado con una de las zonas más ricas, y así es que el cultivo y la crianza de animales insinuaban un futuro venturoso. Sarah venía a contribuir con su granito de arena en una región que crecía al ritmo de su gente. En los buenos años el movimiento de gente y de producción fue reflejado con un ajetreado día a día en el pueblo. MALAS Pero en la época de las vacas flacas, Sarah fue castigada especialmente con un clima inoportuno para el desarrollo agroganadero, lo que trajo como consecuencia el éxodo y la migración interna a otros centros urbanos con mayor densidad de población, lo que generalmente se traduce en una diversidad más grande de oportunidades. Es así que Larroudé, Alvear y Realicó absorbieron a las localidades más pequeñas. Uno de los momentos más duros para la vida de la comunidad y su economía, lo constituyeron las inundaciones de 1984 y '85, producto de las precipitaciones pluviales del mes de febrero. Este fenómeno se encarnizó fieramente con Sarah, dejando los campos inutilizados, las calles cubiertas de agua, las vías de comunicación truncadas y las posibilidades de subsistir acotadas. En la actualidad la localidad de Sarah cuenta con 163 habitantes.